El presidente Javier Milei respondió a un crítico en la Bolsa de Comercio con la frase ‘si no te gusta andate a Cuba’. El episodio reabre el debate sobre el eje ideológico del gobierno y su alineamiento con movimientos internacionales.
El presidente Javier Milei pronunció el 19 de diciembre de 2022 en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires la frase “si no te gusta andate a Cuba” dirigida a un asistente que realizó una observación crítica. El incidente ocurrió durante un acto público y el interlocutor fue retirado del lugar.
La declaración se inscribe en un contexto de polarización ideológica. El mandatario planteó una dicotomía entre capitalismo y comunismo, que según analistas no refleja la disputa política contemporánea. El comunismo como sistema de gobierno ha desaparecido en la mayoría de los países, y Cuba es mencionada como un caso residual.
En febrero de 2023, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó en Múnich que Estados Unidos y Europa comparten una “herencia cristiana”. Según el politólogo Francis Fukuyama, la herencia cristiana se vincula con la igualdad universal y los derechos humanos, mientras que la fe es un asunto privado en el liberalismo clásico.
El Partido Republicano estadounidense modificó su postura tras 2016: antes apoyaba el libre comercio y el orden democrático mundial; luego, bajo la consigna “America first”, se alineó con líderes como Vladimir Putin y Kim Jong-un. La administración de Donald Trump realizó ataques aéreos contra Irán sin autorización del Congreso, propuso la compra de Groenlandia y presionó a la FIFA, entre otras acciones.
El escritor Giuliano Da Empoli señaló que por primera vez la tecnología crece fuera del control estatal, con empresas que poseen poder político autónomo. La regulación de la inteligencia artificial enfrenta obstáculos por la competencia entre potencias y la resistencia de las compañías.
La frase de Milei ha sido calificada como anacrónica por algunos analistas, quienes sostienen que la disputa actual no es entre capitalismo y comunismo, sino entre democracias liberales y populismos de derecha. El gobierno argentino mantiene vínculos con líderes como Donald Trump, Benjamin Netanyahu, Viktor Orbán y el partido VOX.
Funcionarios y simpatizantes libertarios han expresado comentarios despectivos sobre la selección francesa de fútbol, calificándola como “un equipo africano”, lo que refleja una postura contraria a la inmigración y el mestizaje. Asimismo, se han registrado declaraciones transfóbicas y homofóbicas en el espacio libertario argentino.
