La actriz Maite Perroni defendió a su esposo, el productor Andrés Tovar, quien enfrenta un proceso penal por presunto fraude procesal y falsedad de declaraciones, y afirmó que el caso pone en juego el derecho de los creadores a exigir pagos por su trabajo.
Maite Perroni defendió a Andrés Tovar ante el proceso penal que enfrenta por presunto fraude procesal y falsedad de declaraciones, y sostuvo que el caso rebasa el ámbito personal porque, a su juicio, pone en juego el derecho de los creadores a exigir pagos y reconocimiento por su trabajo.
La actriz también aseguró que la experiencia fortaleció su relación con el productor. En la entrevista con Quién, afirmó que las acusaciones no han afectado la solidez de su matrimonio y que ambos se mantienen unidos frente al litigio.
Tovar sostiene que colaboró en la creación de más de 6 mil horas de programación para la televisora y que pasó dos años intentando resolver la disputa mediante diálogo antes de acudir a la vía civil. Después, dijo, se presentó la denuncia penal en su contra.
En conversación con la revista, Perroni defendió la trayectoria profesional de su esposo y recordó que lo conoce desde joven. “Lo he visto construir una carrera exitosa y sólida a base de disciplina, entrega, esfuerzo y determinación. Es un hombre que da todo de sí, que no sabe hacer las cosas a medias”, dijo.
Tovar fue vinculado a proceso tras una denuncia presentada por una televisora por presunto fraude procesal y falsedad de declaraciones. De acuerdo con la versión de Tovar, esa resolución no equivale a una sentencia ni establece culpabilidad, sino que permite que continúe la investigación y que ambas partes presenten pruebas.
La disputa, de acuerdo con Tovar, se originó por pagos y derechos que considera pendientes por trabajos realizados para la televisora. El productor afirmó que demandó por la vía civil para reclamar esos derechos después de no alcanzar un acuerdo.
“Hoy enfrento una disputa legal contra Imagen, empresa en la que creé, desarrollé y produje más de 6 mil horas de programación. Durante dos años intenté arreglar las cosas mediante el diálogo y el acuerdo; al no encontrar una solución, demandé por la vía civil para reclamar mis derechos”, señaló.
Perroni expresó su inconformidad con la forma en que evolucionó el conflicto. “Es una pena lo que está pasando con Imagen Televisión. En qué momento defender tu trabajo y tus derechos se convierte en un delito”, dijo a la publicación.
La actriz añadió que procura respaldar a su esposo durante todo el proceso y subrayó que no permitirá que las circunstancias externas definan quién es. “Nunca dejaré de recordarle quién es cuando las circunstancias externas intentan definirlo”, afirmó.
Para Perroni, el expediente puede tener efectos más amplios dentro de la industria creativa. Sostuvo que hoy el caso involucra a Tovar, pero mañana podría alcanzar a cualquier creativo, autor, compositor, productor o escritor que no sea retribuido ni tratado con dignidad.
En esa misma conversación, la exintegrante de RBD afirmó que el proceso reafirma su decisión de mantenerse como familia y como pareja: “Esta experiencia nos reafirma, una vez más, como familia y como pareja, que la decisión que hemos tomado de ser ese equipo inquebrantable ha rendido frutos y que, al día de hoy, nada de esto nos mueve ni nos tumba”, concluyó.
El fraude procesal está previsto en el Código Penal de la Ciudad de México y se configura cuando una persona presuntamente altera pruebas, simula actos o induce a error a una autoridad judicial o administrativa para obtener un beneficio indebido o una resolución contraria a la ley. La falsedad de declaraciones, por su parte, consiste en proporcionar información falsa ante autoridades ministeriales, judiciales o administrativas en el ejercicio de sus funciones.
