La gobernadora Mikie Sherrill exige a la FIFA que cubra los costos de movilidad para los partidos en el MetLife Stadium, argumentando que el organismo obtendrá grandes ganancias y que el gasto no debe recaer en los contribuyentes locales.
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, reclamó a la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) que cubra los costos de movilidad vinculados al Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá. Según datos oficiales, el operativo necesario para trasladar a los espectadores durante los partidos en el área metropolitana demandará unos US$48 millones.
El planteo surge a partir de un acuerdo previo bajo la administración de Phil Murphy, quien finalizó su mandato el 20 de enero. En ese acuerdo, la entidad deportiva no contempló aportes en materia de transporte local, por lo que el gasto quedaría bajo responsabilidad del sistema estatal.
“Mientras el NJ Transit se queda con una factura de US$48 millones para llevar de manera segura a los aficionados a los partidos y de regreso, la FIFA está ganando US$11 mil millones”, señaló la actual gobernadora Sherrill en la red social X. “No voy a cargar a los viajeros de Nueva Jersey con esa cuenta durante años. La FIFA debería pagar por los viajes”, aseguró.
En paralelo, según información de The Athletic, se evalúa aplicar tarifas superiores a los US$100 por viaje ida y vuelta en tren entre Manhattan y el estadio. La medida busca compensar los costos logísticos y de seguridad sin la necesidad de recurrir a subsidios estatales adicionales.
“Los precios de los boletos para viajar el día del partido aún no se decidieron”, aclaró un portavoz de NJ Transit. “Sin embargo, como declaró la gobernadora, el costo de los ocho partidos no correrá a cargo de nuestros usuarios habituales del transporte público”, agregó el funcionario.
Uno de los puntos centrales del conflicto es la limitación del estacionamiento en el MetLife Stadium. Esa decisión obligará a los asistentes a utilizar transporte público, servicios de enlace o alternativas privadas para llegar a los partidos. Este escenario incrementará la demanda sobre la red ferroviaria y de autobuses, que deberá operar con esquemas especiales. Además, se implementarán controles en estaciones clave. En la terminal Penn de Nueva York, el acceso a determinadas áreas estará restringido a quienes cuenten con entradas para los encuentros durante las horas previas.
Desde la organización deportiva indicaron, según The Athletic, que los acuerdos firmados con las ciudades anfitrionas establecen que el transporte debe ofrecerse a valores equivalentes al costo del servicio. El planteo de Nueva Jersey apunta a modificar esa lógica y busca trasladar parte del financiamiento a la entidad organizadora. Sin embargo, la discusión se mantiene abierta mientras avanzan los preparativos para el torneo.
La gobernadora insistió en que el objetivo es evitar que el impacto económico recaiga sobre los residentes. “El punto clave es este: la FIFA debería pagar por los traslados, pero si no lo hacen, no voy a permitir que se aprovechen de los pasajeros de Nueva Jersey”, reiteró.
El MetLife Stadium será sede de ocho encuentros, incluida la final del torneo prevista para el 19 de julio. La programación abarca partidos de fase de grupos, instancias eliminatorias y el cierre del campeonato. Entre los cruces anunciados figuran selecciones como Brasil, Francia, Alemania e Inglaterra. Además, se organizarán actividades paralelas para los aficionados en distintos puntos de la región, con eventos que se extenderán durante varias semanas.
El esquema de transporte estará centrado en el servicio ferroviario hacia la zona del estadio, complementado por autobuses. Las autoridades continúan trabajando en la logística mientras se mantiene el desacuerdo sobre quién debe asumir el costo total del operativo.
“Estos precios no tienen precedentes y aumentarán significativamente la carga financiera de los aficionados visitantes”, aseguró Ronan Evain, director ejecutivo de Football Supporters Europe, a The Athletic. “Esta serie de anuncios de última hora no hace más que agravar la situación, en un momento en que la gran mayoría de los aficionados ya han hecho sus preparativos de viaje y no les queda más remedio que pagar más”, señaló.
