Las máximas autoridades de ambas entidades se reunieron en sus respectivas sedes en una jornada de diálogo que busca recomponer una relación históricamente compleja.
En una misma jornada, las conducciones de Talleres y de la Liga Cordobesa de Fútbol (LCF) protagonizaron dos encuentros institucionales, uno en cada sede, en lo que fue interpretado como un paso hacia la recomposición de una relación con décadas de desencuentros.
El primer encuentro se desarrolló en el nuevo predio de la LCF en Camino a Malvinas Argentinas, donde el tesorero de la Liga, Emeterio Farías, junto al presidente Alejandro Daniel Fernández y al secretario general Gastón Courtade, recibieron a la delegación de Talleres.
La historia entre ambas instituciones ha estado marcada por conflictos, que se remontan a la aplicación de la Resolución 1.309 de la AFA en los años 80, que alejó a Talleres de los torneos locales. En los últimos años, bajo la presidencia de Andrés Fassi en el club, las tensiones se mantuvieron, con desacuerdos en temas como aranceles de transferencias, la participación del equipo femenino y la posible implementación de Sociedades Anónimas Deportivas.
El segundo encuentro tuvo lugar en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD) Amadeo Nuccetelli, propiedad de Talleres. Allí, Andrés Fassi, junto al vicepresidente Miguel Cavatorta y al secretario Juan Bautista Fassi, ejercieron de anfitriones.
En ambas citas, las partes intercambiaron elogios públicos respecto al desarrollo de infraestructura. «Es importante seguir avanzando en obras que permitan dotar al fútbol cordobés de instalaciones acordes a las exigencias actuales del deporte», destacó Fassi. Desde la LCF, respondieron: «Para el fútbol cordobés es un orgullo contar con instalaciones de nivel internacional, como las que tiene el CARD».
Este intercambio marca un contraste con episodios anteriores de alta tensión, como la carta pública de repudio que la LCF emitió contra Fassi en septiembre de 2021, acusándolo de «desconocimiento, soberbia e ignorancia».
La mejora de las relaciones institucionales con la AFA y la LCF había sido una de las demandas clave de las agrupaciones opositoras en las últimas elecciones de Talleres, celebradas en octubre pasado. Los encuentros de esta semana representan, al menos, un avance en ese sentido o un paréntesis en una relación históricamente compleja.
