El emprendedor argentino Walter Giaccaglia (67) pasó de trabajar en el campo en su infancia a liderar Qüem, una empresa de alimentos congelados que factura u$s6 millones al año. Su trayectoria incluye la venta de autos, la fundación de una agencia de publicidad y dos diagnósticos de cáncer.
Walter Giaccaglia (67) nació en Del Carril, un pueblo del partido bonaerense de Saladillo, donde la electricidad llegó recién en 1970. A los 13 años comenzó a trabajar juntando choclos en el campo mientras asistía al colegio. «Íbamos a las cuatro de la mañana en verano a cosechar choclos. Nos subían a una camioneta, nos llevaban al medio del campo y cargábamos las bolsas de redecilla», declaró Giaccaglia a Ámbito.
En 1976 intentó estudiar en La Plata, pero regresó a su pueblo tras el golpe militar. Trabajó como viajante de comercio, manejó un camión volcador y tuvo una gomería. En 1982 se mudó a Buenos Aires para vender autos. En 1985 fundó su propia agencia de publicidad, que llegó a manejar unos 4.000 carteles antes de ser vendida a Publicidad Sarmiento en 1999.
A los 34 años recibió un diagnóstico de cáncer. «Me dieron con todo. Me hicieron rayos y los rayos te destruyen. Sentí por primera vez que me podía morir», afirmó. Tras la venta de su empresa, incursionó en outsourcing, call centers y servicios técnicos para empresas como DirecTV.
En 2018 conoció a Martín Grosbar, socio de una cadena de cuatro tiendas de alimentos congelados llamada Qüem. Giaccaglia tomó el 66% de las acciones junto a su hijo Matías. Durante la pandemia de 2020, la empresa expandió su producción. En junio de 2021, recibió un segundo diagnóstico de cáncer, del cual se recuperó en 2022.
Actualmente, Qüem factura u$s6 millones anuales y proyecta alcanzar los 100 puntos de venta antes de fin de año. La empresa opera con siete locales propios, diez franquicias y un sistema de corners en comercios de cercanía. Planea abrir «Qüem Smart Markets», tiendas automatizadas sin personal, y lanzó una aplicación para pedidos desde celular. También desarrolla la línea gourmet «Orígen» para incorporar pequeños productores regionales.
Giaccaglia declaró: «Hoy tengo claro que no se negocia la armonía. No se negocia a mi familia, mis hijos, ni mi pareja. Todo lo material puede quedar en el camino si es necesario».
