Un informe de Argentinos por la Educación revela que la educación ocupa el séptimo lugar entre los principales problemas del país, siendo la principal preocupación para el 5% de los argentinos.
Buenos Aires, 3 de junio (NA) – Según un informe de la organización Argentinos por la Educación, la educación se ubica en el séptimo lugar dentro del ranking de los principales problemas del país y solo el 5% de los argentinos la considera como la principal preocupación.
Por delante de la educación se encuentran la economía, la política, el desempleo y la inseguridad. El relevamiento indica que la preocupación por la educación es mayor entre las mujeres y las personas de nivel socioeconómico alto.
El informe, titulado “Percepción social sobre la educación y la política educativa”, fue elaborado por Valentina Gabrielli (Paris School of Economics), Tomás Besada y Eugenia Orlicki (Argentinos por la Educación), a partir de datos de Latinobarómetro y de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés.
“En Argentina, la educación se ubica en el séptimo lugar dentro del ranking de los principales problemas del país, por detrás de temas como economía, política, desempleo, inseguridad, entre otros. La mayoría de las personas encuestadas se muestra insatisfecha con las políticas educativas”, señala el informe.
En América Latina, el promedio de personas que considera a la educación como el principal problema es del 3,4%. La educación aparece entre los cinco principales problemas únicamente en Brasil (10%, tercer puesto) y Uruguay (8%, cuarto lugar).
El informe analiza la evolución histórica de esta percepción en Argentina entre 2004 y 2024. La preocupación por la educación alcanzó picos cercanos al 9% en 2006 y 2011, volvió a crecer en 2017 y descendió hasta 3,4% en 2020. Desde entonces, aumentó gradualmente hasta llegar al 5% en 2024.
Por género, el 7% de las mujeres menciona a la educación como principal problema del país, frente al 6% de los hombres. Por nivel socioeconómico, el 8% de las personas de nivel alto la considera el principal problema, mientras que entre los sectores bajos la proporción desciende al 6%. Por edad, el 7% de las personas de 26 a 40 años la ve como el principal problema, frente al 4% de los mayores de 61 años.
La satisfacción con la política educativa nacional, según la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés, osciló entre el 20% y el 35% durante la mayor parte del período analizado (2018-2026). El punto más alto de satisfacción se registró entre 2019 y comienzos de 2020 (aproximadamente 45%), descendió hasta cerca del 20% en 2022 y, aunque se observó una recuperación parcial desde 2023, en marzo de 2026 la satisfacción se ubicó alrededor del 28%.
Valentina Gabrielli, coautora del informe, afirmó: “La educación figura entre los 7 principales problemas del país para los argentinos, pero no llega al top 3 de las prioridades en ningún año de la encuesta. Sin embargo, la satisfacción con la política educativa tiene un techo del 35% desde la pandemia hasta hoy”.
Inés Insua, líder de Ciudades de la Educación en RIL e investigadora en el CEDH de UdeSA, sostuvo: “Es comprensible que, en un contexto de emergencias múltiples, otras problemáticas materiales inmediatas capten la atención pública prioritaria. Sin embargo, es imposible que los esfuerzos estatales y de la sociedad civil estén a la altura de la situación si la educación permanece fuera de la agenda de prioridades”.
Santiago Poy, investigador del Conicet y vicerrector de Investigación del CIAS, declaró: “Aunque la educación es reconocida como una llave para un futuro mejor, ocupa un lugar relativamente secundario entre las preocupaciones inmediatas de los ciudadanos ante otras urgencias sociales y económicas”.
Desde el Centro de Estudios Municipales y Provinciales (CEMUPRO) señalaron: “La indiferencia que miden las encuestas no es un punto de partida: es el resultado de años en que la educación dejó de ser una promesa sostenida desde la política pública”.
