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jueves, 28 mayo, 2026

Ángel de la Cruz estrena ‘La silla’, thriller psicológico con Jaime Lorente

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El director gallego presenta su nuevo filme, basado en la novela de David Jasso, que se estrena este viernes en cines.

El director gallego Ángel de la Cruz estrena este viernes en cines ‘La silla’, un thriller psicológico en el que un hombre, interpretado por Jaime Lorente, queda atrapado físicamente en una silla mientras intenta salvar a su familia.

De la Cruz (A Coruña, 1963) afirmó en una entrevista con EFE que su nuevo filme «es mucho más que un thriller de supervivencia», puesto que esconde varias capas simbólicas: «Para mí la silla es una metáfora de las ataduras psicológicas. Hay ligaduras peores que las físicas: la culpa, las mentiras, la deslealtad. La película habla también del arrepentimiento y del perdón».

Aunque es más conocido por películas de animación como ‘El bosque animado, sentirás su magia’ (2001), ‘El sueño de una noche de San Juan’ (2005) o ‘Arrugas’ (2011), De la Cruz colaboró en el guion de esta última, por el cual obtuvo un premio Goya. En esta ocasión, llevó a la gran pantalla la novela homónima publicada por David Jasso.

«La novela me atrapó desde la primera página. Empecé a leerla y no pude parar hasta terminarla», declaró el director, que ya tenía escrita una primera versión del guion desde hace años y que hasta ahora, con el respaldo de las productoras Ézaro Films y AF Films, no había podido materializar.

El filme cuenta la historia de Daniel Lonces, un exitoso escritor de novelas de misterio que, para inspirarse en su próxima obra, decide pedirle a su esposa que lo ate y amordace a una silla. Sin embargo, lo que comienza como un experimento inofensivo se convierte en una «pesadilla» cuando queda atrapado sin posibilidad de liberarse, mientras a su alrededor surgen situaciones que amenazan su vida y la de su familia.

‘La silla’ se rodó en Canarias. De la Cruz aseguró que, aunque debido a la trama puede parecer «una película sencilla», fue «todo lo contrario» y rodarla supuso «un reto». «Casi todo sucede en el interior de una casa. Pero precisamente por eso había que contarla muy bien, para que funcionase y no aburrir al espectador. Requería tiempo, planificación y medios. Y además había otra trampa, y es que teníamos un bebé», relató.

El realizador señaló que la idea de la película es que el espectador sienta la «angustia» y la «desesperación» junto al personaje, en un ambiente cada vez «más sucio» y «difícil». Para ello, diseñó varias fases de rodaje, con una «evolución visual» junto al director de fotografía Christos Voudouris, en la que se parte de una atmósfera luminosa y aparentemente idílica a una imagen cada vez más opresiva y degradada.

«Empezamos con planos abiertos y luminosos, pero poco a poco la cámara se va cerrando, la imagen se ensucia y aparecen desenfoques, primeros planos y movimientos más nerviosos. Queríamos que el espectador sintiese físicamente el deterioro del personaje», explicó.

De la Cruz admitió que gran parte del peso de la película está en Jaime Lorente, que realiza un trabajo «muy físico» al estar la mayor parte del tiempo amordazado. «Era un reto enorme porque prácticamente tiene que transmitirlo todo con los ojos. La desesperación, la culpa, el miedo o la angustia pasan por su mirada», aseguró.

La implicación física del actor fue tal que el rodaje tuvo que detenerse varias semanas después de que sufriera una lesión. «Primero utilizábamos unas bridas falsas, pero se rompían constantemente. Él mismo pidió usar bridas reales y terminó haciéndose daño por el esfuerzo físico que requería mover la silla, que pesaba 12 kilos», contó.

De la Cruz destacó también la importancia del sonido y la música en la «construcción de la tensión». «La música era fundamental para provocar determinadas emociones y también jugamos mucho con el silencio, que prepara al espectador para que algo malo suceda», afirmó el director, que reconoció la influencia del cine clásico de suspense, especialmente de Alfred Hitchcock.

‘La silla’ incorpora medios modernos en su narración, con el objetivo de contar partes de la historia sin recurrir a flashbacks o voz en off. «En el libro lo más moderno que aparecía era un contestador automático. Nosotros incorporamos móviles, asistentes de voz, cámaras de seguridad y otros dispositivos que ayudan a contar la historia. La IA está muy presente», concluyó.

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