La agencia espacial rusa Roscosmos prepara el lanzamiento de una sonda que deberá soportar temperaturas extremas y una presión atmosférica aplastante en el planeta vecino, utilizando tecnología avanzada para extender su operatividad.
La agencia espacial rusa, Roscosmos, tiene programado el lanzamiento de la misión Venera-D para fines de 2029. El objetivo es aterrizar y operar en la superficie de Venus, un entorno conocido por sus condiciones extremadamente hostiles, con temperaturas sostenidas de 480 grados Celsius y una atmósfera corrosiva capaz de derretir metales en minutos.
Para lograr que el módulo de descenso sobreviva, los ingenieros retoman el legado de las sondas soviéticas Venera, incorporando aleaciones metálicas modernas y sistemas de refrigeración activa. El blindaje térmico busca extender la vida operativa en la superficie de unas pocas horas a varios días. La tecnología de protección multicapa y una esfera de titanio sellada herméticamente son clave para proteger los instrumentos científicos de la presión exterior, equivalente a estar a casi un kilómetro bajo el océano.
Además, se desarrollan cámaras con lentes de zafiro artificial para resistir la lluvia ácida constante. La misión incluirá no solo un aterrizador, sino también una estación orbital que actuará como enlace de comunicaciones estable, transmitiendo datos e imágenes de alta resolución a la Tierra antes de que el calor venza al módulo en superficie.
El interés científico de la misión radica en entender la evolución de Venus, considerado un gemelo de la Tierra que terminó con un efecto invernadero descontrolado. Los sensores de la Venera-D analizarán la composición química del suelo en busca de rastros de actividad tectónica o volcánica reciente.
Expertos del Instituto de Investigaciones Espaciales de Rusia confirmaron que los sistemas electrónicos están siendo probados en cámaras de simulación que replican las condiciones extremas de Venus, incluyendo una presión de noventa atmósferas. El desafío final es que el hardware soporte el impacto del aterrizaje y las intensas corrientes de convección térmica.
