Las acciones argentinas en Wall Street registraron caídas de hasta el 4% en la primera rueda de julio, mientras que el índice S&P Merval en dólares profundizó su baja y se ubicó por debajo de los 2.000 puntos. Los bonos soberanos cerraron con mayoría de alzas y el riesgo país descendió dos unidades.
El S&P Merval cayó un 1,6% a 3.128.135,41 puntos, mientras que medido en dólares cedió un 2,2% a 1.994,84 puntos. Las acciones operaron con mayoría de bajas de hasta 2,7%, lideradas por Grupo Supervielle, seguido de Cresud (-2,6%) y BYMA (-2,3%).
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street cayeron hasta un 4%, encabezadas por Grupo Supervielle, Transportadora de Gas del Sur y Cresud, con bajas del 3,6% y 3,3%, respectivamente.
Los bonos en dólares cerraron con mayoría de subas en Nueva York, liderados por los Globales, mientras que entre los tramos más cortos de los Bonares se observaron algunos descensos. El riesgo país mejoró dos unidades y se ubicó en 424 puntos básicos. El indicador elaborado por el banco J.P. Morgan bajó un 13,6% en junio y acumula una disminución del 25,1% desde comienzos de año.
La deuda argentina generó un retorno de alrededor del 8,3% en lo que va de 2025, superior al de cualquier otro país latinoamericano, tras la decisión de S&P de elevar la calificación crediticia soberana del país a B- desde CCC+, sumándose a la acción previa de la agencia Fitch. Sin embargo, BlackRock advirtió que el rally de los bonos argentinos enfrentará un riesgo electoral en 2027, ya que la prima de riesgo político se mantiene persistentemente alta.
Pablo Goldberg, gestor de cartera de mercados emergentes en BlackRock, afirmó a Bloomberg: «Si analizamos la situación, los fundamentos de Argentina sugerirían una calificación mucho mejor. Pero al ver la película completa, el pasado aún pesa sobre ella». Argentina tuvo nueve defaults desde su independencia, el último hace seis años. Según Goldberg, ese historial implica una penalización de aproximadamente tres escalones en algunas metodologías de calificación, lo que deja al mercado local con una calificación inferior a la que le correspondería según sus fundamentos económicos.
