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miércoles, 15 abril, 2026

Un caso judicial histórico: el hombre que provocó una inundación para quedar libre una noche

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En 1993, durante las grandes inundaciones del Medio Oeste de EE.UU., James Scott fue condenado por causar intencionalmente una catástrofe al debilitar un dique para impedir que su esposa regresara a casa.

En 1993, extensas regiones de Estados Unidos sufrieron lluvias torrenciales que provocaron el desborde de los ríos Mississippi y Missouri, inundando miles de hectáreas. En ese contexto, cientos de voluntarios se sumaron a la Guardia Nacional para reforzar los diques, entre ellos James Scott, un hombre de 23 años con antecedentes penales.

Scott, quien cumplía con un régimen de libertad condicional, se había casado recientemente con Suzie. El 16 de julio, mientras Suzie trabajaba como mesera a unos 10 kilómetros de West Quincy, Missouri, Scott participaba en las tareas de contención en un dique que, hasta ese momento, había resistido las crecidas.

Sin embargo, esa noche el dique falló, inundando West Quincy y dejando a la población aislada. Entre las personas varadas se encontraba Suzie. Según la reconstrucción judicial posterior, Scott había planeado asistir a una fiesta con amigos y, para evitar que su esposa interrumpiera sus planes, ideó un plan: debilitar intencionalmente el dique para anegar el camino de regreso a casa.

La magnitud del desastre atrajo la atención de los medios. Scott fue entrevistado y en un principio declaró que había intentado reparar una filtración. No obstante, debido a sus antecedentes, fue interrogado y su versión cambió. La investigación encontró a un testigo que afirmó que Scott había retirado deliberadamente bolsas de arena del dique. Otros vecinos declararon haberlo escuchado alardear de su acción durante una fiesta.

En noviembre de 1994, James Scott se convirtió en la primera persona acusada bajo una ley de Missouri de 1979 por «causar intencionalmente una catástrofe». Durante el juicio, se presentaron grabaciones en las que confesaba haber removido entre cuatro y cinco bolsas, lo que contribuyó al desborde del Mississippi. Fue declarado culpable y condenado inicialmente a 10 años, pena que luego fue ratificada y extendida a cadena perpetua. La última información disponible indica que continúa en prisión.

«Resulta irónico que lo que comenzó con fuego termine con agua», declaró Scott en una de las audiencias, en referencia a sus antecedentes por incendios provocados.

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