El episodio ocurrió en un barrio privado de Nordelta e involucró a las hijas de ambos. La Fiscalía de Género de Tigre intervino en una causa caratulada preliminarmente por presuntas lesiones. Icardi fue convocado a declarar y se negó a hacerlo en primera instancia.
Un conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi ocurrido en un barrio privado de Nordelta, partido de Tigre, derivó en la presencia de personal policial, una ambulancia y la intervención de la Fiscalía de Género local. El hecho involucró a las hijas de ambos, Francesca e Isabella.
Según relató la periodista Yanina Latorre en su cuenta de Instagram, las menores se encontraban en el colegio y debían ser retiradas por su padre. De acuerdo con su relato, Icardi llegó antes de lo previsto y, ante la negativa de Francesca de irse, la sacó del establecimiento durante un examen. La licenciada Mattera, del equipo Técnico Infanto Juvenil (ETIJ) del Ministerio Público Tutelar, habría solicitado que las devolviera, pedido que no fue atendido.
Latorre afirmó que Francesca declaró durante aproximadamente tres horas y describió el episodio como «terrible», sin brindar detalles. Según su relato, la menor se encerró asustada, encontró una computadora y envió un correo electrónico pidiendo auxilio. Agregó que logró escaparse descalza y muy asustada.
El periodista de policiales Mauro Szeta informó que la hija de 11 años envió mensajes por WhatsApp a Wanda Nara y a Martín Migueles, pareja de la conductora, solicitando ayuda. Según la denuncia de Nara, el mensaje decía: «Papá me pegó. Tengo miedo».
De acuerdo con la información difundida por LAM (América TV), Nara interrumpió las grabaciones de MasterChef Celebrity (Telefe) tras recibir la llamada y se dirigió al domicilio de Icardi en Nordelta. En el lugar se produjo una discusión a los gritos con el exjugador. Intervino la seguridad del barrio, la policía y una ambulancia.
El panelista Pepe Ochoa afirmó que el encuentro derivó en una fuerte discusión en la vía pública del barrio cerrado: «Mauro salió de la casa y empezaron a discutir a los gritos en el medio del barrio». Agregó que Migueles intentó mediar sin éxito antes de que la situación motivara el ingreso de móviles policiales y una unidad médica.
Fuentes vinculadas al caso indicaron que la Fiscalía de Género de Tigre intervino en una causa caratulada preliminarmente por presuntas «lesiones», en la que se acusa a Icardi de haber golpeado y encerrado a la menor. En ese contexto, Icardi fue convocado a prestar declaración, aunque se negó a hacerlo inicialmente.
Szeta confirmó la información y añadió: «Lo que ella (Wanda) cuenta es que se anoticia por el mensaje de WhatsApp de su hija de 11 años. Que su hija, palabras más, palabras menos, le dijo: ‘Papá me pegó. Tengo miedo’. Esta es la parte que yo no conozco sobre la distribución de la casa, pero que la menor se lo cuenta por un mensaje de WhatsApp que se lo manda por computadora, desde el lugar que dice estar encerrada por su propio padre».
«Lo que sostiene Wanda es que ante el pedido de su hija va al lugar; en ese contexto, lo que el personal policial deja asentado es que Mauro Icardi, cuando la policía interviene y dice poner a resguardo a la menor, no quiere entrevistarse en contacto con el personal policial», sumó el periodista.
Finalmente, Szeta dijo: «Lo que dijo el fiscal (Julio Petrucci) es que le van a tomar declaración a Wanda Nara. Me imagino que van a secuestrar la computadora con el teléfono celular donde la menor en teoría pide ayuda. También ordena un reconocimiento médico legal y lo que se hace de rutina es informarle a Mauro Icardi que tiene una causa penal».
