El edificio, conocido oficialmente como Casa de Adoración Bahá’í, fue encargado en la década de 1970 y se compone de 27 pétalos de hormigón armado revestidos en mármol blanco. Su estructura se organiza en grupos de tres que definen nueve caras, número que se repite en accesos, estanques y arcos.
El Templo de Loto, denominado oficialmente Casa de Adoración Bahá’í, se encuentra en el sur de Nueva Delhi, India. El edificio fue encargado en la década de 1970 al arquitecto Fariborz Sahba, quien dedicó diez años al desarrollo y la ejecución de la obra. Su diseño se basa en la forma de una flor de loto, símbolo presente en la tradición india que representa pureza, elevación espiritual y renacimiento.
La estructura está compuesta por 27 pétalos de hormigón armado, revestidos en mármol blanco, organizados en grupos de tres que definen nueve caras. Ese número se repite en nueve accesos, nueve estanques y nueve arcos estructurales. Según las escrituras bahá’ís, el nueve simboliza plenitud y unidad.
El recorrido hacia el interior incluye puentes que cruzan los estanques perimetrales. El agua refleja la arquitectura y modera el clima. El salón principal puede albergar a unas 2500 personas y alcanza una altura cercana a los 40 metros, sin columnas visibles ni apoyos intermedios. En el interior no hay imágenes, estatuas, altares ni púlpitos; la iluminación proviene de luz natural que ingresa desde lo alto.
La estructura principal se apoya en nueve grandes arcos dispuestos radialmente alrededor del espacio central, que absorben y distribuyen la mayor parte de las cargas. La cúpula interior, formada por nervaduras que se entrecruzan hacia el centro, completa el sistema estructural. Los pétalos y las hojas se definen a partir de superficies esféricas y toroidales, calculadas mediante ecuaciones y sistemas de coordenadas poco habituales en la construcción convencional. Para materializarlas se desarrollaron modelos, maquetas y ensayos previos, además de un sistema de encofrados de alta precisión.
El mármol blanco utilizado en el revestimiento exterior proviene de Macrana, en Rajasthan. El cemento, la arena y otros componentes son de origen local. En el interior, el hormigón queda a la vista con una textura controlada.
El templo es uno de los edificios más visitados de la India y una referencia para arquitectos y estudiantes. Al amanecer, el mármol refleja la luz con claridad; al atardecer, adquiere tonos suaves y violáceos.
