El Instituto Almafuerte de 9 de Abril tiene autorización para funcionar hasta el 31 de diciembre después de que la Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora ordenó disolver y liquidar la sociedad que lo gestiona. La comunidad educativa se movilizó y presentó un reclamo en La Plata.
El Instituto Almafuerte, ubicado en la localidad de 9 de Abril, partido de Esteban Echeverría, atraviesa una situación crítica luego de que la Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora ordenara la disolución y liquidación de la sociedad que gestiona el establecimiento, con fecha límite al 31 de diciembre. La escuela, a la que asisten alrededor de 1.400 alumnos de los tres niveles, cuenta con una autorización para funcionar durante tres meses más.
El conflicto societario se originó tras el fallecimiento de Orlando Antonio Pintos, socio y docente de la institución, en 2011. Su viuda y dos de sus hijos herederos iniciaron una demanda para disolver la sociedad después de no alcanzar un acuerdo para desprenderse de su parte. En 2024, un fallo de primera instancia había permitido adecuar la sociedad a una figura legal para garantizar la continuidad del colegio. La Cámara de Apelaciones revirtió esa decisión.
El representante legal de la comunidad del colegio, Rodrigo Pinto Falzarano, declaró: “En dos meses dio vuelta la sentencia y decretó la disolución y la liquidación de la sociedad”. Agregó: “Hoy nosotros tenemos certificado de defunción. Hasta el 31 de diciembre podemos seguir funcionando, pero no tenemos garantizada la continuidad”.
Este martes, la comunidad educativa realizó una protesta en el patio del establecimiento. Participaron alumnos, exalumnos, padres, docentes, preceptores, comerciantes y vecinos. Sandra Viviana Verón, exalumna y abuela de alumnos, manifestó: “Nosotros nos enteramos el viernes pasado y seguimos sin poder creerlo”. Zenaida de Carrión, madre de dos alumnos, expresó: “Duele saber que una institución de esta categoría vaya a cerrar. Acá sí hay educación de calidad, hay respeto, se les enseña todo a los chicos”.
El Instituto Almafuerte inició sus actividades docentes en 1960 a partir de clases de apoyo dictadas por Domingo Antonio Francisco Motta, su esposa Carmen Fernández Veiga y su hija María del Carmen. Actualmente, María del Carmen continúa al frente de la institución. La escuela recibe una subvención provincial del 80% para el pago de salarios de más de cien personas y cobra cuotas de entre $120.000 y $130.000.
Tras la protesta, un grupo de padres fue recibido por consejeros generales de educación bonaerenses, que solicitaron a la Dirección de Educación de Gestión Privada (Diegep) y a la Subsecretaría de Educación una intervención prioritaria para evaluar el futuro de la escuela. El pedido incluye un relevamiento de vacantes disponibles para 2027, la capacidad de escuelas cercanas para absorber la matrícula y el impacto de una eventual interrupción del servicio.
La institución presentó una nueva propuesta ante la Sala III de la Cámara de Apelaciones y espera que el expediente regrese al juzgado de origen. Los patrocinadores de los socios que buscan la continuidad buscan una nueva instancia judicial que permita preservar el colegio y atender el reclamo económico de los herederos.
