El tipo de cambio oficial cerró el viernes en $1.545. Analistas señalan un cambio de estrategia del BCRA y un aumento de la demanda privada de dólares.
El mercado local seguirá de cerca desde este lunes la evolución del frente cambiario, luego de una semana con datos económicos y un contexto externo desfavorable. A tres días del cierre de septiembre, el Banco Central (BCRA) acumula compras de reservas por US$ 232 millones, la menor marca mensual en lo que va del año, mientras que el tipo de cambio oficial subió en las últimas dos ruedas y cerró el viernes en $1.545.
Aunque el BCRA acumula compras por casi US$ 14.400 millones este año, el cambio de estrategia de las últimas semanas es señalado por analistas de la City, que observan un aumento de la demanda compradora. «Los dólares están llegando a la mesa, pero la pregunta es quién se sienta a comer. En lo que va de septiembre, el Banco Central acumula compras por apenas US$ 238 millones, con un promedio de compras diarias de US$ 13 millones», afirmaron desde GMA Capital.
En la última rueda, en una jornada de fuerte vencimiento con el FMI, el Central se abstuvo de comprar dólares por tercera vez en lo que va del año. «El ritmo contrasta con los meses previos: en agosto las compras promediaron los US$ 38 millones diarios y en los primeros siete meses del año alcanzaron los US$ 96 millones. La desaceleración también se ve en la participación sobre el volumen operado: el Central está capturando apenas el 2% de los dólares que pasan por el MULC», detallaron en la consultora.
«La dinámica actual puede responder, entonces, a dos fuerzas simultáneas: una demanda privada que absorbe gran parte de la oferta y un Central que, por ahora, no parece dispuesto a presionar el tipo de cambio para capturar más dólares», agregaron en GMA Capital.
En el BCRA sostienen que la caída en las compras responde a un factor estacional y que la oferta de dólares hacia el final del año permitirá recuperar el ritmo del primer semestre. No obstante, las compras reducidas generan alerta sobre la continuidad del plan financiero, en un momento en que el riesgo país superó los 600 puntos.
El organismo presidido por Santiago Bausili administra un equilibrio entre la liquidez en pesos, el nivel de tasas y el tipo de cambio. Algunos sectores cuestionan que, con el freno en la actividad, el ancla cambiaria debería revisarse. «El nivel del tipo de cambio ya no debería mirar solamente el flujo externo de dólares, y debería acomodarse a la dinámica de actividad. Hay sectores intensivos en mano de obra que necesitan márgenes más altos (de rentabilidad y, consecuentemente, cambiarios) para afrontar mejor la transición hacia una economía abierta. Sin una adecuada estrategia cambiaria, corremos el riesgo de transformar la bendición de nuestros recursos naturales, en una maldición», indicaron desde LCG.
