José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti, dueños de Edenor, Metrogas y la red de Shell, presentaron una oferta para quedarse con Agua y Saneamientos Argentinos. La operación, que involucra a Transclor y la constructora Rowing, requeriría una inversión estimada en US$ 500 millones.
En los próximos meses, millones de usuarios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano podrían recibir facturas de luz, gas, nafta y agua de un mismo grupo empresario. La sociedad integrada por José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti, propietaria de Edenor desde 2021, avanza en la compra de Metrogas y la red de estaciones Shell, y ahora presentó una oferta por el 90% de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA).
La operación por AySA está liderada por Mauricio Filiberti, dueño de Transclor, empresa proveedora de cloro de la sanitaria y principal consumidor industrial de Edenor. Transclor integra el consorcio encabezado por la constructora Rowing, de Walter Román, que ofertó aproximadamente US$ 500 millones por el paquete accionario. La concentración de múltiples servicios públicos en un mismo accionista no se registraba en esta magnitud desde 1992, cuando todos estaban en manos del Estado nacional.
Edenor, la histórica concesionaria de distribución eléctrica en el norte y oeste del AMBA, fue adquirida en 2021 a Pampa Energía por US$ 100 millones, en plena pandemia, con tarifas atrasadas. Durante el gobierno de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa, la empresa logró aumentos tarifarios y una renegociación de su deuda con Cammesa. En 2024, ya con Javier Milei en el poder, reformó su estatuto social para expandirse a otras actividades energéticas. Hoy su valor de mercado supera los US$ 550 millones.
La compra del 70% de Metrogas a YPF por US$ 780 millones aún no se efectivizó porque el Gobierno debe autorizar la extensión de la concesión hasta 2047, veinte años más que el contrato original. En tanto, la trader suiza Mercuria, con Manzano como referente, adquirió la refinería de Shell y sus casi 900 estaciones de servicio por US$ 1.420 millones. Edenor participará con entre el 30% y el 40% de su paquete accionario, aunque todavía no ingresó formalmente en las operaciones que hasta el mes pasado pertenecían a la brasileña Raízen.
La integración vertical está prohibida en el sector energético, pero las compañías participan en varios negocios sin ser del todo controlantes. En algunos segmentos de electricidad y gas se repiten los mismos grupos empresarios como generadores, transportistas y distribuidores.
