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viernes, 18 septiembre, 2026

Margarita Vidrialesa, albañila: «Muchas mujeres estudian estos oficios porque ofrecen sueldos más altos; yo gano 33.000 euros al año»

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La falta de relevo generacional en la construcción española impulsa la incorporación de mujeres al sector; una operaria con siete años de experiencia describe su trayectoria y los ingresos que percibe.

El sector de la construcción en España atraviesa una transformación ante la falta de relevo generacional. Las empresas buscan talento para cubrir puestos vacantes y registran un aumento de la participación femenina en un ámbito tradicionalmente masculino. Según el Observatorio Industrial de la Construcción, las mujeres representan el 11,2% de la plantilla actual, una cifra que tiende a crecer por el atractivo salarial de la actividad.

Margarita Vidrialesa, operaria con siete años de experiencia, abandonó sus labores previas en limpieza y administración para incorporarse a la albañilería. Actualmente percibe ingresos de 33.000 euros anuales, una cifra superior a la de sus empleos anteriores. «Muchas mujeres estudian estos oficios porque ven mejores salidas y sueldos más altos; yo soy un claro ejemplo», afirmó Vidrialesa en diálogo con El Español. La trabajadora sostuvo que la jubilación de los expertos veteranos encarece la mano de obra cualificada, situación que beneficia económicamente a quienes poseen formación técnica.

El interés de las mujeres por la albañilería responde a una búsqueda de estabilidad laboral que, según la entrevistada, el trabajo de oficina ya no garantiza. La automatización tecnológica desplaza empleos administrativos, mientras el sector de reformas demanda personal constante. «Cualquier oficio, con la maquinaria actual, puede ser realizado por cualquier persona», aseguró Vidrialesa. La albañila indicó que el componente de fuerza física bruta no es un requisito excluyente y resaltó la importancia de la habilidad técnica.

El sector enfrenta desafíos legales que condicionan la plena integración de las operarias. La normativa de prevención de riesgos laborales limita el peso máximo que las mujeres pueden cargar a 20 kilogramos. Esta restricción técnica obliga a las empresas a implementar cambios logísticos. «Si levantamos un saco de 25 kg y nos lesionamos, la responsabilidad es nuestra», explicó Vidrialesa. Esta limitación provoca que las compañías deban asignar a dos personas para tareas específicas o invertir en maquinaria de carga, según los datos aportados por El Español.

Vidrialesa utiliza su perfil de TikTok (@margaritavidrialesa) para responder a los cuestionamientos sobre la capacidad física de las mujeres en las obras. «La gente piensa que la construcción es trabajo de fuerza; no siempre es así. Piensan que las mujeres no pueden levantar 25 kg, pero solo basta ver a una madre con su hijo», sostuvo la operaria. Su objetivo, según declaró, consiste en normalizar la presencia femenina en los espacios de construcción y fomentar la profesionalización de nuevas vocaciones.

Los salarios iniciales para quienes comienzan en el sector rondan los 1.300 euros mensuales, una base competitiva en comparación con otros servicios. Margarita destacó el valor del conocimiento adquirido a través de la experiencia y la formación académica. «El saber no ocupa lugar y nada impide que sean felices en este trabajo», concluyó la operaria sobre su trayectoria. El sector de la construcción se consolida así como una opción para quienes priorizan el beneficio económico y el desarrollo de destrezas manuales frente a la incertidumbre del mercado tecnológico actual.

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