El huevo cocido aporta proteína de alto valor biológico y puede contribuir a controlar el apetito entre comidas. Estudios citados por organismos de nutrición indican que su consumo habitual no se asocia de manera clara con un mayor riesgo cardiovascular en personas sanas.
El huevo cocido es un alimento de preparación simple y bajo costo que, según guías de nutrición, puede incorporarse como snack entre comidas. Aporta proteína de alto valor biológico, con pocos azúcares y sin grasas añadidas cuando se consume sin fritura.
Durante años se recomendó limitar el consumo de huevos por su contenido de colesterol. Esa recomendación fue matizada por buena parte de las guías de nutrición: en personas sanas, el consumo habitual de huevo no se relaciona de manera clara con un mayor riesgo cardiovascular, debido a que el colesterol de la dieta influye poco en el colesterol que circula en la sangre.
Beneficios nutricionales
Un huevo mediano aporta alrededor de seis gramos de proteína completa. La clara y la yema contienen todos los aminoácidos esenciales en proporción adecuada, incluida la leucina, relacionada con la reparación y el mantenimiento del tejido muscular.
La capacidad del huevo para generar saciedad fue estudiada. Un ensayo publicado en Journal of the American College of Nutrition en 2005 indicó que personas con sobrepeso que desayunaron huevo en lugar de un panecillo con las mismas calorías comieron menos durante el resto del día. La explicación se vincula con su contenido de proteína, que activa señales de saciedad y ralentiza el vaciado del estómago.
Frente a los aperitivos de bolsa, su calidad nutricional es mayor. Mientras las galletas y los snacks salados pueden generar un aumento rápido de glucosa seguido de un descenso que favorece nuevamente el hambre, la proteína y la poca cantidad de azúcar del huevo contribuyen a una energía más estable.
Preparación y conservación
Una forma práctica de tener huevos disponibles es cocer media docena durante unos diez minutos, enfriarlos bajo el agua y conservarlos con cáscara en la heladera hasta una semana. Se pueden reservar uno o dos para el momento del día en que suele aparecer el picoteo, y alternarlos con yogur natural o un puñado de frutos secos.
El huevo también puede formar parte de una merienda junto con pan integral, verduras o una pieza de fruta. Al prepararlo cocido se evita la grasa adicional de la fritura. Acompañarlo con alimentos que aporten fibra, como bastones de zanahoria o tomates, puede prolongar la sensación de saciedad.
Esta información tiene carácter divulgativo y no sustituye la evaluación de un profesional sanitario. Si una persona tiene el colesterol alto, una enfermedad crónica o dudas sobre la cantidad de huevos que debería consumir, debe consultar con un médico o un dietista-nutricionista.
