El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sostuvo que su gobierno no tolerará injerencia externa en el proceso electoral y afirmó: «Sabemos de lo que son capaces los americanos». La corresponsal Eleonora Gosman analizó sus declaraciones en Ronda de Corresponsales.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se pronunció sobre una eventual interferencia de Estados Unidos en el proceso electoral de su país. Durante una intervención, el mandatario afirmó: «Sabemos de lo que son capaces los americanos», y sostuvo que su gobierno no aceptará injerencia externa en asuntos internos.
La corresponsal de Brasil, Eleonora Gosman, analizó las declaraciones en el programa Ronda de Corresponsales, emitido por +Perfil. Gosman destacó la contundencia del mensaje de Lula, que se produjo en un contexto de nuevos cruces entre ambos gobiernos y de cuestionamientos sobre una posible participación de Estados Unidos en asuntos electorales brasileños.
Lula también se refirió al expresidente Donald Trump. Según Gosman, el mandatario brasileño afirmó que «el presidente Trump tendría que ocuparse de sus propios asuntos», en alusión al proceso electoral en Estados Unidos.
En otro pasaje de su discurso, Lula habló sobre la identidad y la autonomía de Brasil. Sostuvo: «Somos pobres pero estamos orgullosos», y agregó que «el carácter no se compra en centros comerciales ni en el aeropuerto». Aseguró que Brasil cuenta con elementos suficientes para responder a cualquier intento de interferencia extranjera.
Gosman consideró que el tono del discurso resultó llamativo, especialmente porque Lula no mencionó directamente a Trump en uno de los pasajes. La corresponsal interpretó que el mandatario apuntó a la política estadounidense sin convertir la intervención en una confrontación personal explícita.
El nuevo cruce contrasta con el contacto telefónico que ambos presidentes mantuvieron anteriormente. Jorge Elías recordó durante el segmento que esa conversación duró alrededor de una hora y veinte minutos y que, en ese momento, parecía haber contribuido a reducir las diferencias. Sin embargo, la situación cambió con el nuevo conflicto en torno a la Corte brasileña, según señaló Gosman, y las tensiones previas entre Lula y Trump volvieron a cobrar fuerza.
