Annie Agredo y Santiago Fernández celebraron su boda en Cali el 20 de agosto y, en lugar de recibir regalos, pidieron a sus invitados insumos para damnificados por el terremoto. Los recién casados llevaron las donaciones a un centro de acopio con su vestimenta de gala.
Annie Agredo y Santiago Fernández celebraron su boda en Cali el 20 de agosto. El terremoto que afectó al suroccidente de Colombia modificó parte de los preparativos: la pareja pidió donaciones a sus invitados y las entregó en un centro de acopio vestidos de novios.
Según Noticias Caracol, la pareja llevaba más de seis meses organizando el casamiento cuando ocurrió el movimiento telúrico. Annie es oriunda de Cali, una de las ciudades afectadas.
Hasta el 18 de agosto, en Cali había 80.000 damnificados, 107 viviendas colapsadas y 800 averiadas, según el Informe Consolidado N.º 33 de Asocapitales, elaborado con datos de las autoridades territoriales.
Ante esa situación, la pareja decidió adaptar la celebración. Santiago explicó que buscaron realizar un encuentro “mucho más respetuoso y congruente con la ciudad y lo que estaba pasando”.
El cambio principal estuvo relacionado con los obsequios. En lugar de recibir sobres o regalos, solicitaron a los asistentes que llevaran insumos destinados a los afectados por el terremoto. Los aportes se concentraron en productos para el mercado. La cantidad reunida ocupó un taxi que casi no tuvo espacio para trasladar los elementos hasta el centro de acopio.
Annie y Santiago llegaron a Cali el domingo 16 de agosto y comenzaron a buscar sitios donde pudieran ayudar desde el lunes siguiente. Encontraron espacios con voluntarios disponibles, pero sin donaciones que organizar y clasificar. Finalmente dieron con un centro de acopio que requería asistencia durante las noches. Annie señaló que las personas comenzaban a retomar sus trabajos y que quedaban menos manos para colaborar. Al advertir que el centro se vaciaba, los novios anotaron los productos necesarios y compartieron el pedido con los invitados.
La mujer afirmó que “todo el mundo” puso “su granito de arena” y destacó la respuesta de los asistentes, quienes “se pusieron la mano en el corazón” y colaboraron con los insumos requeridos.
Una vez finalizada la celebración, la pareja se dirigió al centro de acopio con los productos reunidos. Ambos llevaban su vestimenta de gala: ella con su vestido de novia y él con su traje. Al ingresar, se desarrollaba un encuentro que incluía una oración, la presencia de un pastor y la actuación de un grupo musical. Al verlos, los presentes interpretaron una marcha nupcial. Annie vinculó esa recepción con el momento que atravesaban y expresó que creen “que fue el universo uniendo energías tan lindas”.
La escena se difundió en redes sociales y la imagen de los recién casados se volvió viral. Santiago contó que los recibieron “con mucho amor y cariño” y definió la entrega como una forma de devolverle algo a la ciudad que los había acogido de la misma manera.
Para la pareja, la iniciativa fue un gesto frente al trabajo de quienes colaboraban en el centro de acopio. Llegar allí el mismo día de su boda, todavía vestidos de novios, fue también una manera de acompañar y agradecer a los voluntarios que seguían ayudando a los damnificados.
