La Guardia Revolucionaria de Irán atacó bases militares estadounidenses en Jordania, Irak y Kuwait, en respuesta a la ofensiva del Comando Central de Estados Unidos.
TEHERÁN.- Luego de que el ejército de Estados Unidos lanzara una nueva oleada de ataques sobre Irán, la Guardia Revolucionaria del régimen iraní atacó bases militares norteamericanas en varios países del Golfo Pérsico. El conflicto bélico, que había estado en cese del fuego durante varias semanas, registró este martes una nueva escalada.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó el inicio de la operación sobre Teherán y su resultado. La contraofensiva iraní incluyó el lanzamiento de misiles contra una base militar estadounidense en Jordania y almacenes de equipo militar en Irak, según informó The New York Times. Los objetivos declarados fueron un centro de mantenimiento y un aerostato de vigilancia. Teherán había anunciado el lunes “fuertes represalias” a las acciones de la administración de Donald Trump.
El presidente estadounidense, Donald Trump, se refirió al conflicto en su perfil de Truth Social. Afirmó que las fuerzas de su país atacaban “objetivos iraníes cerca del estrecho de Ormuz” y calificó la operación como “grande y poderosa”. Dijo que se trataba de una represalia por el intento de Irán de colocar minas en esa vía marítima.
Según Al Jazeera, Bahréin interceptó drones lanzados por la Guardia Revolucionaria. Kuwait también fue objetivo de la escalada; el ejército local indicó que sus sistemas de defensa interceptaron drones. Los ataques de este martes fueron más amplios e intensos que las escaramuzas previas. Funcionarios iraníes afirmaron que cuatro civiles murieron, incluido un niño, durante una boda en la localidad de Kuhestak, en el sur del país. La Media Luna Roja iraní reportó más de 50 heridos.
El Centcom detalló que la ofensiva estadounidense comenzó a las 12 del mediodía de Washington (16 GMT). El ente militar sostuvo que la operación fue lanzada en respuesta a “recientes intentos de agresión” de la Guardia Revolucionaria contra el tráfico marítimo comercial en el estrecho y contra personal estadounidense.
Este nuevo episodio ocurre en un contexto de presión económica impulsada por la Casa Blanca. El mes pasado, el gobierno de Trump prometió un “Día D económico” contra Irán, país que lleva casi cinco décadas bajo sanciones. La administración sostiene que la presión económica llevará a Teherán a un punto de quiebre.
El Pentágono presentó las últimas operaciones como acciones acotadas. Queda por determinar el impacto de estas decisiones en las elecciones de mitad de mandato de noviembre, en un contexto donde los arsenales estadounidenses se agotan y la guerra es impopular entre los ciudadanos.
Con información de AP
