El Club Voleibol Guaguas confirmó este domingo el fallecimiento del jugador Willner Rivas Quijada, de 31 años, quien quedó sepultado con su familia en un edificio de La Guaira derrumbado por los terremotos del 24 de junio.
El Club Voleibol Guaguas confirmó este domingo la muerte de su jugador Willner Rivas Quijada, de 31 años, tras quedar sepultado con su familia en uno de los edificios de La Guaira derribados por los terremotos de Venezuela hace once días.
Los cuerpos del capitán de la selección venezolana, su esposa Mariángel Pérez y su hijo Theo, de un año y medio, fueron encontrados sin vida tras días de búsqueda, según informó el club grancanario en las redes sociales X e Instagram.
El CV Guaguas, vigente campeón de la Superliga española, expresó su pesar por la pérdida de Willner Rivas, su mujer y su hijo tras la catástrofe ocurrida en La Guaira.
Rivas había fichado este verano por el Guaguas, equipo donde estaba llamado a reemplazar la salida del jugador cubano Osmany Juantorena.
Hasta este domingo, lo último que se sabía de Willner Rivas Quijada era que estaba en su domicilio del estado venezolano de La Guaira en la tarde del 24 de junio, cuando se produjo el doble terremoto que provocó el derrumbe de numerosos edificios.
Más de 3.300 muertos en La Guaira
Largas filas para recibir comida y medicinas, aumento de maquinaria para la remoción de escombros y una reducción en las operaciones de rescate de cuerpos son las imágenes actuales del estado venezolano de La Guaira, el más afectado por el doble terremoto de hace doce días que, hasta el momento, dejó 3.342 muertos y 16.740 heridos.
La mayoría de los comercios se mantienen cerrados, mientras cientos de personas se aglomeran en un centro de acopio del Ministerio de Minas y otro de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) para recoger una bolsa con arroz, atún y agua.
Un funcionario de la cartera de Estado que no se quiso identificar declaró a EFE que solo el domingo atendieron a 1.400 personas y durante la mañana de este lunes recibieron a unas 400.
Las clases están suspendidas y los problemas de conectividad de telecomunicaciones persisten.
A lo largo de las zonas más afectadas de la región, como Caraballeda, la presencia de rescatistas y personas dedicadas al retiro de cuerpos se redujo significativamente, mientras hay un aumento de trabajadores del Ministerio de Obras Públicas y militares de la Fuerza Armada Nacional (FANB) para remover escombros.
Las excavadoras retiran los restos de los edificios colapsados tras el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado 24 de junio, aunque los familiares no pierden la esperanza de encontrar gente con vida, a pesar de que la última persona rescatada fue el 2 de julio.
En el conjunto residencial OPPE, uno de los más afectados, se mantiene el equipo Search and Rescue de México, que llegó al país el pasado miércoles y se concentra en esa zona.
Los más de 3.000 rescatistas internacionales, coordinados por la ONU, iniciaron su fase de retirada durante el fin de semana ante las pocas probabilidades de encontrar gente con vida bajo los escombros, aunque algunos equipos se quedaron para ayudar en la recuperación de cadáveres.
Con información de EFE
