El pacto entre Washington y Bruselas, que establece aranceles del 15% a productos europeos a cambio de la eliminación de gravámenes a bienes industriales estadounidenses, inició su aplicación este miércoles tras casi un año de demoras.
Este miércoles entró en vigor el pacto comercial entre la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, que permite a Washington exportar sus bienes industriales libres de aranceles a cambio de la aplicación de un gravamen del 15% a la mayoría de productos europeos. El acuerdo, negociado entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente estadounidense, Donald Trump, evitó la imposición de un arancel del 25% que la administración republicana había advertido al inicio de la guerra comercial.
La implementación del pacto se retrasó casi un año por la intervención del Parlamento Europeo (PE), que frenó dos veces el proceso. La primera suspensión, en enero, ocurrió tras los avisos arancelarios de Trump contra países europeos por su limitada presencia militar en Groenlandia en medio de una disputa territorial. En febrero, la Eurocámara volvió a congelar el acuerdo después de que la Corte Suprema de Estados Unidos declarara ilegales los aranceles globales que el mandatario impuso unilateralmente a más de un centenar de países.
El Parlamento Europeo finalmente dio su aprobación tras negociar salvaguardias con los países miembros para suspender el pacto si Washington incumple los compromisos. El acuerdo se activó pocos días antes del ultimátum del 4 de julio fijado por Trump, coincidiendo con el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos.
El portavoz de Comercio de la Comisión Europea, Olof Gill, afirmó que “continuaremos trabajando ahora con Estados Unidos para asegurarnos de que todos los compromisos del acuerdo del pasado mes de agosto se implementen fielmente y en su totalidad”. “Promesa hecha, promesa cumplida”, declaró el martes.
Bruselas tendrá la potestad de suspender la aplicación si detecta incumplimientos, si las preferencias arancelarias a Estados Unidos generan un incremento en las importaciones que amenace a la industria europea o si el Gobierno estadounidense no reduce el arancel al acero y aluminio al 15%. “La Unión Europea siempre cumple con los compromisos que adquiere en los acuerdos comerciales”, añadió Gill.
El pacto expirará el 31 de diciembre de 2029, coincidiendo con el final del segundo mandato presidencial de Trump, aunque la Comisión Europea podría proponer una prórroga si lo considera necesario.
A su vez, también entraron en vigor las nuevas medidas del bloque europeo para proteger la industria del acero frente a la competencia internacional, con especial atención a las importaciones procedentes de China. El mecanismo aprobado reduce en un 47 por ciento la cuota de acero que puede ingresar al bloque sin aranceles desde terceros países.
La UE fijó un cupo de 18,3 millones de toneladas libres de aranceles. Para las cantidades que excedan ese límite, el gravamen sube al 50 por ciento, frente al 25 por ciento anterior. Al distribuir el cupo entre los socios comerciales, Bruselas consideró los volúmenes de intercambio registrados entre 2022 y 2024, pero reservó la mitad de la cuota —9,15 millones de toneladas— a los países con acuerdos de libre comercio, garantizando así un acceso preferencial al mercado único.
El resto de la cuota fue asignado a todos los Estados miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC), permitiendo la competencia también de países con acuerdos comerciales con la UE.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, declaró que la UE alcanzó “un cuidadoso equilibrio entre sus obligaciones de libre comercio, la necesidad de diversificar proveedores y las normas de la OMC”.
(Con información de EFE)
