11.2 C
Buenos Aires
miércoles, 17 junio, 2026

El consumo de carne vacuna en Argentina cayó a su nivel más bajo en 20 años

Noticias Relacionadas

Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA), el consumo per cápita de carne vacuna en Argentina descendió a 47,5 kilos por año, una reducción interanual del 6,1%.

El consumo de carne vacuna en Argentina alcanzó su nivel más bajo en dos décadas, con 47,5 kilogramos por habitante por año, de acuerdo con el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA). La caída interanual fue del 6,1%.

Javier Rotondo, dirigente ruralista, señaló que el fenómeno responde a múltiples causas, incluyendo factores estructurales. En la década de 1970, Argentina contaba con 55 millones de cabezas de ganado y menos de 30 millones de habitantes. Actualmente, hay 49 millones de cabezas y casi 50 millones de personas, lo que implica una menor disponibilidad de animales por habitante.

Rotondo indicó que los hábitos alimentarios también se modificaron. “En la década del 70 y el 80, el argentino comía aproximadamente entre 4 y 5 kilos de carne porcina, y el 90% en chacinados”, recordó. Hoy, el consumo combinado de pollo y cerdo supera al de carne vacuna, con cerca de 50 kilos por habitante por año.

El informe de CICCRA detalla que entre enero y mayo de 2026 el mercado interno absorbió 855.750 toneladas res con hueso, 106.700 toneladas menos que en el mismo período de 2025, una contracción del 11,1%.

Rotondo afirmó que, pese a la caída, Argentina sigue siendo el país con mayor consumo de proteína animal per cápita a nivel global. “El cambio no es abandono, es sustitución”, sostuvo.

En relación con las exportaciones, Rotondo rechazó la idea de restringirlas para abaratar el precio interno. Sostuvo que los controles de precio y los cupos aplicados por distintos gobiernos “desincentivaron la producción y agravaron el problema de fondo”. Citó el caso de Brasil, que mantuvo una política constante de expansión ganadera y hoy es el principal exportador mundial de carne vacuna.

Como alternativa, propuso aumentar la producción por animal y retener más hembras para expandir el rodeo. Actualmente, el 70% de la dieta se abastece con animales de feedlot de aproximadamente 390 kilos. Rotondo indicó que esos animales podrían alcanzar los 500 kilos, lo que generaría más carne por cabeza. “Para que eso pase tiene que haber una política de incentivo y tenemos que producir un millón de novillos más”, afirmó.

La retención de terneras para aumentar el stock implica reducir temporalmente la faena. “Ese ciclo complejo inevitablemente se tiene que dar”, reconoció Rotondo.

En el contexto actual, Rotondo evaluó que el gobierno no interviene en los precios ni manipula políticamente el mercado de la carne, lo que genera previsibilidad. No obstante, aclaró que al gobierno “le queda mucho por andar” en la reducción de costos fiscales que afectan la cadena productiva.

Últimas Publicaciones