El candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, propuso en redes sociales que Colombia sea sede de una Copa del Mundo de fútbol. La iniciativa reavivó el debate sobre el país como anfitrión del Mundial de 1986, al que renunció.
En el marco de la campaña electoral para las elecciones presidenciales del 21 de junio en Colombia, el candidato Iván Cepeda, del Pacto Histórico, publicó en sus redes sociales una propuesta para que el país organice una Copa del Mundo de fútbol en el futuro. La publicación se produjo durante la disputa del Mundial que se celebra en México, Canadá y Estados Unidos.
“Pero, por supuesto, que hagamos un Mundial en Colombia. Ese debe ser un propósito de un gobierno, hacer que Colombia sea la sede de una Copa del Mundo”, escribió Cepeda.
La propuesta reavivó el recuerdo de que Colombia fue elegida sede del Mundial de 1986, pero renunció a la organización, convirtiéndose en el único país en declinar esa oportunidad.
En 1970, la FIFA abrió el proceso de selección para la Copa del Mundo de 1986. Colombia se presentó como candidata y en 1974 se confirmó que el país sudamericano tendría 12 años para adecuar su infraestructura. El entonces presidente Misael Pastrana Borrero consideró el torneo como una oportunidad de modernización e inversión, pero también señaló los desafíos en transporte, capacidad hotelera y seguridad.
Durante la década de 1980, las obras avanzaron de forma limitada. La devaluación de la moneda y el aumento de la deuda externa se convirtieron en prioridades gubernamentales, mientras el auge del narcotráfico proyectó una imagen negativa del país. La FIFA exigía estadios con capacidad superior a 40.000 espectadores, hoteles de máxima categoría, vías de acceso modernas y servicios de comunicación adecuados, cuyo costo era elevado para las finanzas públicas.
En el Congreso se debatió la conveniencia de destinar fondos a infraestructura deportiva y turística. Sindicatos, gremios empresariales y líderes políticos pidieron revisar el compromiso, argumentando que la situación económica no permitía asumir esos gastos.
En 1982, la FIFA visitó Colombia para evaluar el avance de las obras. El informe reflejó un atraso considerable. Ante la presión, el presidente Belisario Betancur anunció el retiro oficial de Colombia como sede del Mundial de 1986, afirmando que el país no podía asumir los compromisos económicos y logísticos y que priorizaría la inversión en otras áreas.
México asumió la organización del Mundial de 1986. Ese año, Colombia vivió uno de los puntos más críticos de su historia reciente, con la declaración de guerra del narcotráfico contra el Estado, la muerte de miles de personas y la ausencia de la inversión en infraestructura anunciada.
