La actriz recordó las maratónicas pruebas de vestuario que dieron vida al icónico estilo de Carrie Bradshaw, su personaje en la exitosa serie.
Además de sus cuatro amigas protagonistas, Sex and the City tuvo dos elementos que, a lo largo de sus seis temporadas, sus dos películas y su secuela, resultaron tan imprescindibles para la historia como los propios personajes: Nueva York y el guardarropa de Carrie Bradshaw, interpretada por Sarah Jessica Parker.
La semana pasada, la actriz volvió a hablar de sus outfits y reveló el caótico detrás de escena de algunos de sus looks más famosos.
Las responsables de construir la personalidad estilística de Bradshaw fueron Patricia Field, diseñadora de vestuario de Sex and the City, y Molly Rogers, su colaboradora más cercana, quien luego también trabajó en And Just Like That. Durante un evento de Primark en Nueva York, Parker se tomó unos minutos para recordar las “ridículas” pruebas de vestuario que realizaba junto a ellas y reveló que siempre estuvo dispuesta a probarse cualquier cosa que le propusieran.
“Eran las dos, las tres o las cuatro de la mañana. Acabábamos de terminar de grabar y yo seguía en una prueba de vestuario. Ellas aparecían con las prendas más insólitas que puedas imaginar”, recordó en una charla con un periodista de la revista People. La actriz, además, explicó que existen registros fotográficos de aquellas interminables jornadas. “Hay Polaroids. Hay documentación de todo eso”, contó.
Además de hablar de los extravagantes diseños que aceptó usar, la estrella de Hollywood rememoró con una sonrisa aquellas noches de trabajo y las calificó como “absolutamente ridículas”. “Era divertidísimo. Ninguna de nosotras tenía hijos ni tenía que salir corriendo a casa por algún motivo. Sin dudas me pondría cualquier cosa que me pidiera Molly Rogers”, aseguró.
En relación con las prendas, Parker destacó el trabajo de Rogers y su enorme capacidad para encontrar piezas únicas en cualquier lugar del mundo. Según relató, la diseñadora solía recurrir a una extensa red de contactos para dar con prendas vintage difíciles de conseguir. “Era capaz de decir: ‘Conocí a una mujer en Albany’, y era verdad. Iba a las casas de la gente y revolvía cosas guardadas en áticos de Albany, Georgia o algún lugar a las afueras de Londres”, recordó.
Sex and the city se estrenó en 1998 y se mantuvo al aire durante seis temporadas. Luego llegaron las dos películas, en 2008 y 2010, y once años después And Just Like That, la continuación que tuvo tres temporadas y terminó en 2025.
Algunos de los looks de Carrie Bradshaw que hicieron historia:
Un tutú de cinco dólares que se volvió un ícono
El look de la introducción de la serie, con su música característica y la imagen de Carrie Bradshaw en el cartel publicitario de un colectivo en Manhattan es, quizá, una de las secuencias más famosas de la historia de Sex and the city. Lo que poco se sabe es que el tutú blanco con el que la periodista apareció por primera vez en la pantalla lo encontró Patricia Field en un canasto de liquidación y que lo pagó cinco dólares. La prenda terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de la televisión.
El vestido que se desintegró durante una grabación
Molly Rogers recordó recientemente una escena en la que Carrie Bradshaw caminaba junto a Miranda por el barrio neoyorquino de SoHo cuando el vestido que llevaba puesto comenzó literalmente a deshacerse. Según relató la diseñadora, se trataba de una pieza vintage extremadamente delicada. También contó que Parker adoraba las prendas que estaban “cerca de desintegrarse”.
El vestido de periódico de Dior
Cuando Carrie apareció con el famoso vestido estampado con titulares de periódico diseñado por John Galliano para Dior, el look se convirtió instantáneamente en un fenómeno. Décadas después, la pieza sigue siendo una de las más buscadas por coleccionistas y amantes de la moda.
Los Manolo Blahnik que definieron a Carrie
Más que un accesorio, los zapatos terminaron siendo una parte central de la personalidad del personaje. La pasión de Carrie por los diseños de Manolo Blahnik fue tan influyente que ayudó a convertir a la marca en un fenómeno global.
El naked dress
Mucho antes de que los vestidos transparentes dominaran las alfombras rojas, Carrie Bradshaw causó impacto con el llamado “naked dress”, un diseño color nude ajustado al cuerpo que lució durante una cita con Mr. Big en la primera temporada. Años después, Sarah Jessica Parker reconoció que inicialmente tenía dudas sobre usarlo, aunque la prenda se convirtió en un símbolo del estilo audaz y despreocupado de su personaje.
El vestido de novia de Vivienne Westwood
El vestido de novia que Carrie Bradshaw lució en la primera película de Sex and the City se convirtió en uno de los looks más recordados de toda la franquicia. Diseñado por Vivienne Westwood, apareció en la frustrada boda con Mr. Big y estuvo acompañado por un llamativo tocado de plumas azules que también pasó a la historia entre los fanáticos de la serie.
