El defensor brasileño del Arsenal falló su ejecución en la tanda de penales, lo que permitió al Paris Saint-Germain ganar el título en Budapest.
La final de la Champions League se definió en una tanda de penales tras el empate 1-1 en el tiempo reglamentario. Kai Havertz anotó para el Arsenal y Ousmane Dembélé igualó para el PSG.
En la muerte súbita, Gabriel Magalhães ejecutó un disparo que fue contenido por el arquero rival, lo que selló la victoria del equipo francés. Los jugadores del PSG celebraron en el círculo central, mientras que los compañeros del defensor brasileño se acercaron a consolarlo sobre el césped.
El Arsenal, dirigido por Mikel Arteta, no logró convertir en la serie decisiva a pesar de un desempeño táctico que se mantuvo durante todo el partido.
