La Sala IV de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo de la Ciudad de Buenos Aires revocó por unanimidad la medida cautelar que frenaba la construcción del templo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el predio de la calle Reconquista, entre avenida Córdoba y Viamonte.
El mega proyecto de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Ijsud), conocidos popularmente como mormones, dio un paso decisivo para convertirse en realidad en pleno centro porteño. La Sala IV de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo de la Ciudad de Buenos Aires revocó por unanimidad la medida cautelar que mantenía frenada la obra. El fallo judicial desestima el recurso presentado por la Asociación Civil Basta de Demoler, permitiendo que se retomen los procesos administrativos para la edificación.
El complejo religioso se levantará en el predio que la institución adquirió en agosto de 2023, ubicado sobre la calle Reconquista, entre la avenida Córdoba y Viamonte, un terreno que actualmente funciona como baldío y playa de estacionamiento en desuso. Tras conocerse el aval de la Justicia, las autoridades del credo difundieron por primera vez los planos oficiales y los detalles técnicos del megatemplo mormón.
Según los planos presentados ante la Dirección General de Interpretación Urbanística (Dgiur), el proyecto contempla un área total de 14.478,64 metros cuadrados destinados a la superficie sobre nivel, complementados con 15.378,27 metros cuadrados de subsuelos que se utilizarán para estacionamiento, áreas técnicas y equipamiento. La obra civil estará integrada por dos grandes estructuras: un edificio sobre avenida Córdoba (esquina Reconquista) que albergará el templo propiamente dicho y alcanzará una altura máxima de 36,50 metros (equivalente a cinco o seis plantas), y un edificio sobre la calle Viamonte destinado a oficinas administrativas, educativas y funciones de apoyo institucional.
El complejo incluirá un pulmón verde de acceso público que conectará ambas construcciones por el medio de la manzana. Este parque peatonal contará con canteros, senderos y bancos. En el centro del espacio parquizado se erigirá una escultura con la imagen de Jesucristo, una réplica exacta del “Christus”, la obra neoclásica de mármol de Carrara creada por el artista danés Bertel Thorvaldsen para la Iglesia de Nuestra Señora en Copenhague.
La iniciativa había despertado resistencia por parte de grupos vecinales articulados bajo la organización Basta de Demoler. Los denunciantes exigían que el Gobierno de la Ciudad expropiara el terreno para la creación de una plaza pública y argumentaban que la altura del templo mormón generaría un perjuicio arquitectónico e impacto visual negativo sobre el lindero Monasterio de Santa Catalina de Siena, un monumento histórico nacional. Ante el freno judicial de primera instancia dictado en diciembre pasado, tanto el Gobierno porteño como la Iglesia apelaron la medida. La defensa del credo advirtió formalmente en sus escritos que, de mantenerse la suspensión, avanzarían con una denuncia por violación de la libertad religiosa. La Cámara de Apelaciones consideró que no se acreditó una afectación ambiental o patrimonial concreta derivada de las autorizaciones del Ejecutivo local, ratificando que la Dgiur actuó bajo los parámetros del Código Urbanístico vigente.
Carlos Cantero, director de comunicación de la Ijsud, declaró: “Nuestro equipo ha desarrollado una propuesta pensada para integrarse respetuosamente al entorno urbano, cumpliendo con las normativas vigentes y contemplando medidas de mitigación y protección patrimonial, ambiental y arqueológica”. Agregó: “Para la Iglesia, este proyecto tiene un profundo sentido espiritual y comunitario. El templo estará destinado al culto, la reflexión y el servicio, y busca también aportar valor urbano a una zona muy significativa de la ciudad de Buenos Aires”. Respecto a los plazos, Cantero aclaró que el cronograma final dependerá de la conclusión de las distintas instancias regulatorias y las aprobaciones pendientes, y subrayó que uno de los ejes fundamentales será la realización de trabajos de arqueología y preservación histórica en el predio antes de avanzar con los cimientos.
