Un incidente con golpes e insultos en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de La Plata generó denuncias mutuas entre militantes de izquierda y del espacio libertario, en un contexto de tensión por el financiamiento universitario.
Un enfrentamiento a golpes en la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de La Plata dejó acusaciones cruzadas entre agrupaciones de izquierda y La Libertad Avanza (LLA). Según denunciaron los estudiantes de Universitarios por la Libertad (UPL), el viernes pasado fueron amedrentados con insultos y empujones cuando intentaban instalar mesas políticas en el edificio del ex BIM 3. “Somos estudiantes que queremos militar en paz, no molestamos a nadie y no queremos que nadie nos moleste. Es básico para la democracia”, expresaron.
En videos difundidos en redes sociales, organizaciones peronistas advirtieron: “El negacionismo, el machismo y las lógicas manicomiales no pasarán”. Por su parte, la agrupación de izquierda Tesis XI se desligó de las acusaciones y denunció que fueron los libertarios quienes agredieron a estudiantes de otras organizaciones. “Así le pegaban a compañeros y compañeras”, afirmaron en un video, y agregaron: “Decimos bien claro que los libertarios que desfinancian la universidad, niegan la cifra de los 30.000 detenidos desaparecidos, que quieren modificar la Ley de Salud Mental para que vuelvan los manicomios y defienden un gobierno profundamente misógino no son bienvenidos en la Facultad de Psicología”.
El incidente se enmarca en un clima de mayor conflictividad en las universidades nacionales, luego de que el gobierno de Javier Milei decidiera no aplicar la ley de financiamiento universitario ratificada por el Congreso, tras un veto presidencial. Rectores, gremios docentes y representantes estudiantiles convocaron a una marcha federal universitaria para el próximo martes 12 de mayo, en reclamo de la aplicación de esa norma. El presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci, aseguró que las transferencias al sistema universitario cayeron un 45,6%, lo que obliga a las casas de estudio a funcionar “a la mitad de nuestras posibilidades”.
