Conocida también como violeta de los Alpes, esta planta de flores lilas es ideal para interiores y jardines invernales por su resistencia a bajas temperaturas.
El cyclamen, también llamado violeta de los Alpes, es una planta que ofrece flores en distintos tonos, particularmente en lila. Es una de las más requeridas por su resistencia a ambientes extremos, en especial al frío. Debido a que se desarrolla al pie de montañas, adquirió características que le permiten adaptarse a casi cualquier terreno, por lo que es ideal para decorar el hogar en invierno.
Si se busca renovar un espacio y cambiar la energía que lo integra, este tipo de planta puede ser una solución. Su uso dentro y fuera de casa brinda frescura y amabilidad, al tiempo que da sensación de calidez y transmite amor por la naturaleza.
Las variedades de cyclamen pueden llegar hasta 20 especies, pero la más popular es la de flores violetas. Se trata de una herbácea tuberosa originaria del Mediterráneo oriental. Los jardineros de todo el mundo usan versiones híbridas en interiores y jardines. Según el sitio especializado Verde es Vida, esta planta destaca por sus flores vistosas de distintos tonos rosados, blanco, rojo y púrpura, con pétalos aterciopelados más oscuros en la base, que se pliegan hacia arriba. Las yemas florales suelen aparecer desde finales del otoño hasta la primavera.
Reconocer esta planta es sencillo por sus hojas redondeadas con forma de corazón. Sus colores son coriáceas, verdes por el haz y rojizas por el envés, y presentan patrones de dibujos agrisados. Crecen sobre largos pecíolos que surgen de un punto en el tallo tuberoso. Pese a su fortaleza, no debe recibir luz solar directa ni por demasiado tiempo.
Los especialistas señalan que el cyclamen vive mucho tiempo si se tienen en cuenta sus necesidades: un lugar fresco (no más de 18 °C y no menos de -5 °C), luminoso y un ambiente húmedo. Se puede sembrar en invierno si se protege a los plantines de las heladas. En macetas dentro del hogar, no soporta la calefacción ni la sequedad. Es imprescindible no mojar las hojas ni las flores; lo mejor es suministrar agua en un plato ubicado en la base de la maceta para que la absorba por los agujeros de drenaje, y así eliminar la sobrante. El sustrato no se debe secar, pero el exceso de agua puede propiciar la podredumbre. Para aumentar su esperanza de vida, las flores y hojas marchitas deben eliminarse.
El cyclamen emana un perfume característico y encantador, por eso se coloca en corredores, canteros o esquinas de jardines y en macetas. Su color intenso enamora a muchos, sin embargo, su tallo subterráneo guarda un activo tóxico de potente efecto purgante, lo que genera desconfianza en comparación con otras plantas.
