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jueves, 23 abril, 2026

Startup propone reemplazar alambrados tradicionales con cercas virtuales para ganado

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Una empresa neozelandesa, con una valuación de u$s2.000 millones, desarrolla un sistema basado en collares inteligentes que permite manejar la hacienda desde una aplicación móvil, eliminando la necesidad de infraestructura física.

La digitalización del sector agropecuario incorpora una nueva propuesta con la expansión global de Halter, una empresa que plantea sustituir los alambrados convencionales por cercas virtuales. Con una reciente ronda de inversión de u$s220 millones, la compañía acelera su crecimiento y enfoca su estrategia en nuevos mercados, incluyendo Sudamérica.

Fundada por Craig Piggott, la firma desarrolla un sistema que permite manejar el ganado sin estructuras físicas. A través de collares inteligentes con GPS, sensores y algoritmos, los productores pueden definir desde un celular el movimiento de los animales. El financiamiento, liderado por Founders Fund, consolida a Halter como un actor relevante en el ecosistema agtech y refleja el interés del capital de riesgo en soluciones tecnológicas para la producción ganadera.

El sistema utiliza collares solares que emiten señales de audio y vibraciones para guiar al ganado dentro de límites virtuales. Tras un período de adaptación, el manejo se realiza completamente de forma digital. Esto permite diseñar potreros, mover rodeos o ajustar la carga animal directamente desde una aplicación móvil, sin instalar ni mantener alambrados.

Un algoritmo central procesa datos en tiempo real. Cada dispositivo genera más de 1.000 registros por minuto, lo que posibilita controlar la ubicación de los animales, monitorear su comportamiento y detectar de manera anticipada posibles problemas sanitarios.

En los establecimientos donde se implementa, los resultados comienzan a ser medibles. Se reduce la inversión en infraestructura física, especialmente en campos extensivos donde el alambrado representa un costo elevado. Además, se optimiza el uso del tiempo, con estimaciones de la empresa que indican un ahorro de hasta 40 horas semanales de trabajo por campo.

En Estados Unidos, donde la compañía inició operaciones en 2024, los productores han construido más de 100 mil kilómetros de cercas virtuales. Otras estimaciones del sector mencionan miles de kilómetros generados y ahorros millonarios en infraestructura.

El modelo de negocio se basa en una suscripción mensual por animal, que oscila entre u$s5 y u$s8, e incluye el uso del collar y el acceso a la plataforma de gestión.

El reciente financiamiento marca un hito importante para la empresa desde su fundación en 2016. Actualmente, Halter trabaja con miles de productores en Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos, y ha comercializado cerca de 1 millón de collares. La empresa cuenta con más de 400 empleados y continúa sumando clientes.

Según explicaron desde la compañía, los fondos se destinarán a fortalecer la operación en los mercados actuales y a avanzar en nuevas geografías. En el corto plazo, el foco estará en Irlanda, el Reino Unido, América del Norte y América del Sur.

Dentro de esa estrategia de expansión, Sudamérica aparece como una región relevante. Países como Argentina, Brasil y Uruguay concentran algunos de los sistemas ganaderos más extensivos del mundo, lo que los convierte en candidatos naturales para la adopción de este tipo de tecnologías. La posibilidad de manejar grandes rodeos sin depender de infraestructura física resulta atractiva en contextos donde los costos logísticos y laborales tienen un peso significativo.

Además, la creciente presión por mejorar la eficiencia productiva y reducir el impacto ambiental abre una oportunidad para soluciones que permitan un uso más preciso del recurso forrajero y un seguimiento detallado de la salud animal.

En los campos donde ya se utiliza, la tecnología muestra aplicaciones concretas. Productores que adoptaron el sistema destacan la posibilidad de realizar pastoreo rotativo de manera más dinámica, ajustar cargas en tiempo real y reducir la necesidad de personal para tareas de arreo. También se registran mejoras en la gestión del pasto, optimizando su aprovechamiento. A esto se suma el monitoreo sanitario, ya que al analizar patrones de comportamiento, los collares pueden alertar sobre cambios que anticipan enfermedades u otros problemas.

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