El fallecimiento del actor y dirigente gremial reaviva el recuerdo de una figura pública cuya vida estuvo marcada por su labor artística y su activo rol en la escena política argentina, desde los años setenta hasta la actualidad.
El fallecimiento de Luis Brandoni vuelve a poner en foco una trayectoria atravesada tanto por la política como por la actuación. Su vida estuvo marcada por la militancia radical, las persecuciones de los años setenta, diversas controversias en democracia y una constante exposición pública que lo convirtió en una figura cultural y política reconocida.
Uno de los episodios más citados ocurrió el 28 de mayo de 1974, cuando, como secretario general de la Asociación Argentina de Actores, participó de una reunión en la Casa Rosada con Juan Domingo Perón. Allí planteó la necesidad de una decisión «trascendente» para la cultura nacional, en un contexto en el que se debatía el futuro de la televisión. Aquella intervención fue luego leída como una toma de posición gremial. Tras la muerte de Perón, la estatización de los canales derivó en acusaciones cruzadas. El empresario Alejandro Romay lo señaló como partícipe de la toma de emisoras «a punta de pistola», una versión que Brandoni desmintió y llevó a la Justicia. Sin embargo, su participación en aquella reunión y las versiones circulantes hicieron que las cámaras empresariales de la TV no lo convocaran para trabajar durante un tiempo prolongado.
La violencia política de la época lo alcanzó directamente. La Triple A lo amenazó de muerte y le dio 48 horas para abandonar el país, acusándolo de izquierdista. Luego, durante la última dictadura militar, fue incluido en listas negras. En ese período, incluso sufrió un secuestro junto a su entonces esposa, la actriz Marta Bianchi, a manos de un grupo parapolicial, en las cercanías de su domicilio en el barrio porteño de Palermo.
Con el regreso de la democracia, su militancia se ordenó bajo el paraguas de la Unión Cívica Radical. Fue asesor cultural cercano de Raúl Alfonsín, y en 1997 llegó al Congreso como diputado nacional. Una década más tarde, fue candidato a vicegobernador bonaerense acompañando a Ricardo Alfonsín. En 2017 renunció como afiliado al gremio que encabezó en los años setenta.
Crítico del kirchnerismo, participó de marchas y pronunciamientos públicos. Desde el radicalismo, Brandoni apoyó primero a Cambiemos y después a Juntos por el Cambio, la alianza que sumó a macristas, radicales y coaliciones afines. Su cercanía personal con Mauricio Macri (hubo versiones que lo mencionaron como posible candidato a vicepresidente en 2019) alimentaron la etiqueta de «ultramacrista», que él siempre rechazó; nunca se afilió al PRO, manteniendo su afiliación formal a la Unión Cívica Radical.
En los años más recientes, Brandoni profundizó su exposición pública a través de la participación activa en movilizaciones políticas, incluidas concentraciones en 2019 y distintas manifestaciones replicadas en el país. También utilizó redes sociales para incentivar la participación ciudadana y se sumó a movilizaciones contra medidas sanitarias durante la pandemia.
Mariano Cohn, para su película «4X4», convocó a Brandoni, pero también a Dady Brieva, figuras ubicadas en posiciones políticas antagónicas, para que compartieran escenas.
En febrero del año pasado, en una entrevista con LN+, Brandoni se refirió a la comunicación política del presidente Alberto Fernández: «La personalidad del Presidente es algo que me inquieta. La poca previsibilidad que me ofrece con sus expresiones… Podemos imaginar un futuro más promisorio, pero los errores que puede cometer o las actitudes de las cuales es afecto el Presidente, sus manifestaciones muy poco diplomáticas… me hace pensar que en una de esas cometemos un error que hubiésemos podido evitar», advirtió el actor.
