Tras el cierre del Aquarium Mar del Plata, 62 pingüinos y 4 lobos marinos permanecen en las instalaciones a la espera de una resolución judicial. Una inspección reciente constató que los animales se encuentran en buen estado.
MAR DEL PLATA.- El destino de 62 pingüinos y cuatro lobos marinos, remanentes del antiguo Aquarium Mar del Plata, depende ahora de una resolución judicial tras la quiebra de la empresa administradora, Plunimar S.A. El establecimiento cerró sus puertas al público el 31 de marzo del año pasado.
Previo a este proceso, la mayoría de los animales fueron reubicados, incluidos diez delfines que fueron vendidos y enviados a un parque acuático en Egipto en diciembre pasado. Según se informó, esa operación rondó los US$800.000.
Una reciente denuncia de una organización ecologista sobre el supuesto mal estado de los animales derivó en una inspección ordenada por la Unidad Funcional de Instrucción, Juicio y Ejecución N°11 del Departamento Judicial Mar del Plata. El operativo, realizado el pasado miércoles con personal de la Policía Ecológica de la Provincia de Buenos Aires, concluyó que todos los animales se encontraban en «buen estado, no advirtiendo lesiones ni signos de descuido». El informe también señaló que el área de los pingüinos presentaba «signos de orden y limpieza, con estanque de agua cristalino».
Los animales que permanecen en el lugar son ejemplares nacidos en cautiverio o rescatados de muy pequeños, por lo que no están preparados para subsistir por sus propios medios en el hábitat natural. Los cuatro lobos marinos (tres machos y una hembra) se mantienen en espacios separados para evitar su reproducción.
El Aquarium, inaugurado en 1993, tuvo históricamente un rol en el rescate y rehabilitación de fauna marina. Uno de los casos más resonantes fue el de la tortuga Jorge, liberada en abril del año pasado con un rastreador satelital tras una preparación en el lugar.
El cierre del acuario se produjo, según la empresa, porque los dueños del predio no renovaron el contrato de alquiler. Se especula que el terreno, con salida directa al mar, podría destinarse en el futuro a un desarrollo inmobiliario.
Mientras tanto, en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°20 tramita la quiebra de Plunimar S.A., dictada el pasado 20 de febrero. La síndica designada, Andrea Hoof, ya inspeccionó las instalaciones, que presentan un deterioro extremo por falta de uso y mantenimiento, y evalúa el equipamiento existente para una posible liquidación que permita afrontar las deudas.
