Alan Lorenzo Rodríguez y César Cazenave Peña recibieron tres años y medio de prisión por robo agravado en grado de tentativa. La jueza María Coelho homologó el juicio abreviado. La semana pasada fue detenido el presunto líder de la banda, Eduardo Ripa.
La jueza María Coelho, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro, condenó a tres años y medio de prisión a los ciudadanos uruguayos Alan Lorenzo Rodríguez, de 36 años, y César Cazenave Peña, de 49, por su participación en la construcción de un túnel para robar la sucursal del Banco Macro en San Isidro. La magistrada homologó el acuerdo de juicio abreviado presentado por la fiscal Carolina Asprella, las defensas y los representantes de los particulares damnificados: la Municipalidad de San Isidro y el Banco Macro.
Los dos condenados fueron encontrados culpables del delito de robo agravado por su comisión en poblado y en banda en grado de tentativa. En julio pasado, otros tres integrantes de la banda —Alejandro Israel Rosendo López, Nicolás Ignacio Carpani Romero y Carlos Andrés Cazenave Peña— habían sido condenados en otro juicio abreviado a cargo del juez Maximiliano Savarino, del TOC N° 3 de San Isidro.
En la sentencia, la jueza Coelho tuvo por probado que, al menos desde el 1 de noviembre de 2023 hasta el 8 de agosto de 2024, una organización criminal integrada por los imputados ejecutó un plan para violentar las medidas de seguridad del banco situado en Chacabuco 444, San Isidro, e ingresar mediante un túnel subterráneo al sector de cajas de seguridad para apoderarse de bienes muebles ajenos, como dinero en efectivo, joyas, alhajas, artículos de arte y objetos de valor.
La magistrada también resolvió formar incidente de extrañamiento, figura legal que permite a un ciudadano extranjero, al cumplir la mitad de la pena impuesta y en caso de no tener otra causa abierta en la que interese su detención o una condena pendiente, ser expulsado de la Argentina hacia su país de origen.
La semana pasada fue detenido Eduardo Ripa, presunto líder de la organización, un empresario de 60 años, por detectives del Departamento de Inteligencia Contra el Crimen Organizado de la Policía Federal Argentina (PFA) en allanamientos ordenados por el juez de Garantías Ricardo Costa, tras un pedido del fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari. También fueron detenidos Christian Ripa, de 31 años, hijo del sindicado líder, y el ciudadano uruguayo Alejandro Quiroga de los Santos, de 56. Otro supuesto integrante, el italiano Giampaolo Fadda, tiene orden de captura.
El plan criminal quedó al descubierto el 6 de agosto de 2024, cuando la banda estaba a punto de llegar a la profundidad de la entidad bancaria. Esa mañana, uno de los delincuentes hizo salir a la superficie una varilla que fue descubierta por un empleado de un local gastronómico vecino, lo que llevó a abortar el plan tras nueve meses de planificación y cavado del túnel.
La investigación del fiscal Ferrari y de la fiscal Asprella, con la colaboración de detectives de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, permitió detener a la “mano de obra”. Posteriormente, una denuncia anónima señaló a Eduardo Ripa y a su hijo Christian como líderes de la organización y los vinculó con la planificación del intento de robo. El fiscal Ferrari sostuvo en un dictamen que la denuncia anónima “presentaba un alto grado de verosimilitud y veracidad”.
Además, se reunieron pruebas de que el sindicado líder y sus colaboradores planearon robar la sucursal del Banco Macro de Chivilcoy durante las fiestas de Navidad o Año Nuevo. Una escucha entre Eduardo Ripa y un sospechoso identificado como Luis González López, preso en la cárcel de Ezeiza, registró: “Hablar por el tema ese grande, si lo podemos sacar adelante. Ojalá sea para las fiestas. Las fiestas es fundamental. La gente va a estar de visita, para entrar [a la ciudad] gente rara”.
El 22 de diciembre pasado, el diario La Razón de Chivilcoy publicó una nota titulada “Un dato anónimo alertó de un robo al Banco Macro previsto para la noche del 24”, que hizo referencia a la banda. En otra conversación interceptada con el falso abogado Marcelo D’Alessio, Ripa manifestó: “Iba a terminar un tema ahí para las fiestas [Navidad o Año Nuevo]. Pero bueno, saltó en los medios, así que bueno, nada. Algún boludo que habló de más, pero igual no pasó nada, no, no, no… Hay que dejarlo en la agenda un poco, enfriarlo un poco”.
El fiscal Ferrari afirmó que la investigación comprobó la existencia de un grupo dedicado a cometer delitos de alto impacto, con una logística liderada por Eduardo y Christian Ripa, quienes junto a otras personas se encargaban de contratar a ciudadanos uruguayos para la ejecución de los golpes, gestionar alquileres y confeccionar documentación falsa. También contaban con la colaboración de un efectivo policial cuya función era obtener y proporcionar información para eludir las investigaciones.
