El fiscal Diego Luciani, a cargo de la Causa Vialidad que concluyó con la condena de Cristina Kirchner, afirmó que las presiones del poder político ‘son muy fuertes’ y calificó el caso como un éxito porque la Justicia no cedió ‘la última palabra a la corrupción’.
El fiscal Diego Luciani, quien tuvo a su cargo la Causa Vialidad que terminó con la condena de la ex presidenta Cristina Kirchner, declaró que las presiones del poder político «son muy fuertes» y sostuvo que el caso fue exitoso porque la Justicia no le cedió «la última palabra a la corrupción».
Luciani formuló estas declaraciones durante una entrevista en el Coloquio de IDEA, donde fue ovacionado por el auditorio empresarial. «Sufrimos muchísimas amenazas. Las presiones del poder político son muy fuertes. Las presiones pueden ser sutiles. Alguien amablemente intenta incidir en las decisiones», afirmó.
«Luego cuestiones indirectas, remover la Corte, reformas, remover al procurador. Intentaos que fracasaron. Luego vienen las directas que vienen con los medios de comunicación colonizados por la corrupción. Cómo le explico a mi hijo de 16 años si no hacía lo que tenía que hacer», relató el funcionario judicial.
Para Luciani, «había que cambiar la historia» de la Argentina «en materia de justicia» y agregó: «Creo que lo logramos en materia de corrupción». La investigación culminó con la condena de Cristina Kirchner a seis años de prisión y con la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
«El caso Vialidad marcó un antes y un después en materia de corrupción. Es un caso exitoso. Hay cosa juzgada. Es exitoso porque la Justicia no le cedió la última palabra a la corrupción y a la impunidad de los corruptos», añadió Luciani.
El abogado sostuvo que «ser fiscal es una tarea muy difícil» y se refirió a la independencia judicial: «Son procesos larguísimos. En mi caso, tomó 5/6 años. Es paradójico, fui nombrado fiscal en el año 2013 por Cristina Kirchner. Esta es la independencia que debemos tener los fiscales y los jueces».
