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martes, 25 agosto, 2026

La actividad económica habría vuelto a caer en julio, sin recuperación en industria y construcción

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Tras el alza de junio, la actividad económica en julio habría vuelto a caer según estimaciones privadas, consolidando una tendencia de alzas y bajas. La industria y la construcción continúan sin recuperarse.

Tras el alza registrada en junio, la actividad económica en julio habría vuelto a caer según varias estimaciones privadas, consolidando la tendencia en forma de “serrucho” de alzas y bajas que viene mostrando en los últimos meses.

En junio, la actividad económica aumentó 0,8% mensual y subió 2,7% en la comparación interanual (i.a.), de acuerdo con lo informado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Se trató del tercer número positivo en 2026, luego de las subas de enero (0,3%) y marzo (2,6%). En el acumulado de los seis meses del año, la actividad económica presentó un alza del 1,9% respecto del mismo período de 2025.

Después de este mencionado aumento, en julio la actividad habría caído 0,5% mensual en términos desestacionalizados según la consultora Equilibra, en una nueva señal de que el crecimiento todavía no consigue consolidarse y continúa moviéndose con una dinámica de avances y retrocesos.

El dato tiene una particularidad que resulta central para entender el momento de la economía: el retroceso no se explica únicamente por una caída puntual de la actividad, sino por la persistencia de una fuerte divergencia entre los sectores primarios y aquellos más vinculados al mercado interno.

De acuerdo con Equilibra, la actividad económica acumuló desde febrero de 2025 10 caídas en 17 meses, mientras que el nivel general de actividad quedó en julio 2% por debajo del máximo alcanzado en marzo de 2026. En términos interanuales, el anticipo arrojó una expansión de apenas 0,5%.

Pero el dato agregado vuelve a esconder una realidad sectorial mucho más débil. La actividad económica no primaria, que excluye agro, minería, energía y pesca, retrocedió 0,4% mensual en julio y acumuló cuatro meses consecutivos de bajas. En la comparación interanual, además, mostró una contracción de 1%. En paralelo, los sectores primarios crecieron 11% interanual, aunque retrocedieron 0,8% mensual por la fuerte caída de la pesca, que había tenido un salto excepcional en junio.

Por otra parte, según el análisis de C-P Consultora, la economía cerró el segundo trimestre de 2026 con una caída de 0,9% respecto del trimestre anterior, pese al repunte mensual de junio.

La consultora remarcó, además, que la actividad continúa mostrando bajo dinamismo y que alrededor del 70% permanece estancada. Con esa fotografía de fondo, C-P Consultora estima que el EMAE habría registrado una leve contracción mensual en julio, una proyección que coincide con el anticipo de Equilibra, que calculó una caída de 0,5% mensual desestacionalizada.

Siguiendo con las estimaciones mensuales, el Índice Líder de Actividad de Argentina (ILA-ARG), elaborado conjuntamente por las Bolsas de Comercio de Rosario y Santa Fe, estimó una contracción del 0,15% mensual frente a junio.

El retroceso fue menor al 0,24% registrado durante junio, aunque volvió a confirmar la falta de una tendencia sostenida de recuperación. Entre los principales factores negativos aparecieron el deterioro de distintos indicadores vinculados al mercado laboral, la caída del patentamiento de maquinaria agrícola e industrial y una menor recaudación de impuestos internos, sin considerar el IVA.

Pese al retroceso mensual, el ILA-ARG se mantuvo 3,9% por encima del nivel registrado en julio de 2025. El relevamiento mostró, además, un comportamiento heterogéneo entre las variables que componen el indicador.

Entre las señales favorables se destacó el gasto de capital del Gobierno nacional, que aumentó 8,2% mensual desestacionalizado después de haber alcanzado un mínimo histórico en junio. También tuvieron una incidencia positiva el índice de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires medido en dólares y el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral.

Sin embargo, los indicadores negativos tuvieron un peso mayor durante julio. La base monetaria disminuyó por décimo mes consecutivo y el patentamiento de maquinaria agrícola e industrial acumuló tres meses seguidos de caída. A esto se agregó un retroceso mensual de la industria química, luego de ocho meses con resultados positivos.

El mercado laboral aportó otras señales de debilidad. La tasa de creación neta de empleo tuvo resultado negativo por cuarta vez en los últimos 11 meses, mientras que el Índice de Difusión de Expectativas de Empleo volvió a terreno negativo después de la mejora observada durante junio.

La recaudación de impuestos internos, excluido el IVA, también acumuló su segundo mes consecutivo con leves retrocesos. En paralelo, el Índice de Precios de Materias Primas de exportación registró su tercera caída mensual, después de haber atravesado once meses de recuperación.

La industria mejora en la comparación interanual, pero sigue sin despegar

De acuerdo con el Índice Producción Industrial elaborado por Orlando J. Ferreres & Asociados (IPI-OJF), la producción industrial aumentó 0,7% interanual en julio, aunque la medición desestacionalizada mostró una caída de 0,4% mensual.

De esta manera, la industria encadenó una nueva baja mensual, después de que el resultado de junio fuera revisado a una contracción de 0,2%. Pese a ello, el nivel de producción se ubicó 1,2% por encima del registro de diciembre de 2025.

El acumulado tampoco permite hablar de un cambio de tendencia: durante los primeros siete meses del año, la producción industrial registró una caída de 2,1% interanual.

La mejora interanual de julio estuvo impulsada principalmente por refinerías, metales básicos, química y alimentos, mientras que los desempeños más negativos correspondieron a plásticos, textiles, maquinaria y equipo y minerales no metálicos.

Desde la consultora señalaron que esta dualidad probablemente se mantenga: por un lado, sectores con mayor orientación al mercado externo y vinculados a determinadas cadenas exportadoras; por otro, ramas industriales afectadas por una demanda interna que todavía no logra recuperarse con fuerza.

Construcción y demanda interna, todavía con dificultades

La construcción aporta otra evidencia en la misma dirección. El Índice Construya mostró en julio una caída de 0,8% mensual desestacionalizada y de 6,5% interanual. En los primeros siete meses del año acumuló una baja de 0,6% respecto del mismo período de 2025.

El comportamiento de la construcción resulta particularmente relevante porque se trata de una de las actividades con mayor capacidad de generar empleo y demanda sobre otras ramas industriales. Su debilidad, por lo tanto, también limita el impacto que pueden tener los sectores que sí están creciendo.

La propia evolución de los minerales no metálicos refuerza esta lectura. El retroceso de la producción de esos insumos y la caída de las entregas de cemento muestran que la actividad vinculada a la construcción todavía no logró recuperar un sendero sostenido.

Una economía que todavía crece a dos velocidades

Los datos de julio refuerzan así una característica que viene apareciendo en los indicadores de actividad de los últimos meses: la economía no está atravesando una recuperación homogénea.

La energía, la minería y determinados sectores vinculados a la exportación continúan mostrando una dinámica favorable, mientras la industria orientada al mercado interno, la construcción y otras ramas sensibles al consumo permanecen rezagadas.

En este escenario, Invecq advirtió que la actividad necesita acelerar con fuerza durante el segundo semestre para alcanzar las proyecciones de crecimiento previstas para 2026. La consultora señaló que, luego de que el EMAE registrara una suba de 0,8% mensual en junio, el segundo trimestre cerró con una caída de 0,9% frente al trimestre anterior, la primera contracción trimestral desde el segundo trimestre de 2024.

A partir de ese punto de partida, Invecq estimó que para alcanzar el crecimiento de 2,7% previsto por el REM para todo 2026, la actividad debería avanzar a un ritmo promedio de aproximadamente 0,85% mensual durante el segundo semestre. Los primeros indicadores disponibles para julio, sin embargo, no muestran todavía una aceleración de esa magnitud.

La actividad general podría haber retrocedido 0,5% mensual, mientras que la industria habría caído 0,4% y la construcción volvió a mostrar una baja. Incluso donde existen números positivos, como el crecimiento interanual de 0,7% de la producción industrial, la mejora todavía aparece condicionada por una fuerte heterogeneidad entre sectores.

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