Un sondeo publicado hoy ubica al presidente Luiz Inácio Lula da Silva con 46% de intención de voto y a su adversario Flavio Bolsonaro con 45%, lo que configura un empate técnico.
Una encuesta publicada hoy ubica al presidente Luiz Inácio Lula da Silva con 46% de intención de voto y a su adversario Flavio Bolsonaro con 45%, lo que configura un empate técnico. El sondeo fue realizado por la consultora Nexus y difundido desde San Pablo.
El acercamiento entre ambos candidatos fue anticipado el viernes pasado por la encuestadora Datafolha, que había registrado una diferencia de 7 a 8 puntos a favor de Lula, la cual se redujo a 3 puntos en el último relevamiento.
Marcelo Angeletti, CEO de Chetochine Research, señaló: “Más que los resultados de la encuesta, lo que pesa es el uso que se haga de esa información. Es decir, hoy estamos mucho más manipulados por algoritmos que por las pesquisas”. También reconoció: “Eso no quiere decir que una encuesta no pueda ser manejada según la necesidad, pero para evitar eso existen mecanismos de control, como es la norma rigurosa vigente en Brasil que obliga a publicar todos los detalles de la investigación, inclusive quién la pagó”.
Uno de los factores que podrían explicar el cambio en la intención de voto es la investigación de la Policía Federal sobre Fabio Luis Lula da Silva, hijo del presidente, por posible tráfico de influencias. En una entrevista concedida ayer a la TV Rede Record, Lula declaró que trata “con mucha seriedad” las investigaciones sobre su primogénito y afirmó que “nadie está por encima de la ley. Y si alguien actúa de forma errada, tiene que ser investigado”.
Durante esa entrevista, el mandatario también se refirió a los logros de su gestión: crecimiento económico, reducción del desempleo e inflación inferior al 5% anual. No obstante, la tasa de interés del 14% anual dificulta el pago de préstamos y tarjetas de crédito, lo que afecta a las familias de clases medias bajas. El gobierno implementó un sistema de refinanciación llamado “desenrolla”, pero no resolvió el problema de fondo.
Un sondeo de Ipsos denominado “Percepciones de la Economía Brasileña” indicó un rechazo mayoritario al neoliberalismo y un apoyo amplio a la intervención estatal para garantizar seguridad y calidad de vida.
En la misma entrevista, Lula se refirió a su relación con Donald Trump: “Mi conversación con él es muy civilizada y respetuosa. Le dije, la última vez, que nosotros somos dos hombres de 80 años de edad y precisamos dar un buen ejemplo al resto del mundo”.
