Un informe de la Universidad Austral y EcoGo indica que la mora total consolidada en personas físicas acumuló 20 meses de crecimiento hasta junio, con casi dos de cada tres nuevos morosos que se atrasaron sin haber aumentado significativamente sus deudas.
La mora total del crédito a personas, que incluye el crédito del sistema financiero y no financiero, se quintuplicó en los últimos 18 meses. Según el “Monitor mensual de crédito a las familias”, elaborado por la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral junto con la consultora EcoGo, los atrasos superiores a tres meses entre los proveedores no financieros de crédito —fintech, tarjetas no bancarias, casas de electrodomésticos, entre otros— alcanzaron casi un tercio del total.
El relevamiento tomó información de la Central de Deudores del Banco Central y consideró el financiamiento a personas físicas tanto de entidades financieras como de proveedores no financieros. En junio, la cantidad de personas con algún tipo de financiamiento alcanzó los 20,4 millones. De ese total, 5,3 millones —el 26,1%— registraban atrasos superiores a 90 días. En términos de montos, la mora total consolidada alcanzó al 17,5% de todo el crédito otorgado a personas físicas.
En diciembre de 2024, la mora total por monto representaba el 3,6% del crédito relevado; un año después escaló al 12,6% y en junio último llegó al 17,5%. En 18 meses, el indicador se multiplicó por 4,9. Frente a mayo, aumentó 0,3 puntos porcentuales, acumulando 20 meses de deterioro. En la comparación interanual, el salto fue de 10,5 puntos.
Martín E. Masci, coautor del informe, profesor asociado e investigador en la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral, afirmó: “La mora sigue subiendo y ya se lleva casi uno de cada seis pesos prestados”.
El stock de crédito a personas físicas creció 9,1% interanual en términos reales y registró un avance de 0,1% frente a mayo. Los proveedores no financieros representan el 14,1% del stock total relevado, pero registran una mora por monto del 31%, más del doble del 15,2% correspondiente al sistema financiero. El 29,2% de los deudores del segmento no financiero está en mora, frente al 19,2% dentro del sistema financiero.
La mora por monto aumentó en términos interanuales en las 24 jurisdicciones. La Rioja presentó en junio el mayor nivel de mora por monto, con el 24,5%, seguida por San Luis (22,6%) y Santa Cruz (22,2%). En el otro extremo quedaron La Pampa (9,1%), la Ciudad de Buenos Aires (11,9%) y Entre Ríos (13,4%).
De los cuatro millones de nuevos morosos identificados entre 2024 y 2026 por el Centro de Estudios Económicos del Banco Provincia, tres millones ya tenían préstamos dos años atrás y cumplían normalmente con sus pagos. Dentro de ese universo, un millón de personas cayó en una situación irregular pese a que su stock de deuda no aumentó en términos reales. Otras 850.000 incrementaron sus obligaciones, pero por debajo del promedio de las personas humanas, que en esos dos años fue de aproximadamente 100% real. Sumados, ambos grupos representan algo más del 60% de quienes tenían préstamos al día y luego comenzaron a incumplir.
Según cálculos de Empiria sobre la base de los últimos datos oficiales, la carga del servicio de la deuda de las familias con entidades financieras llegó en abril al equivalente al 24% de la masa salarial. Al incorporar las transferencias estatales, como la Asignación Universal por Hijo (AUH), la relación se reduce al 17%. Al sumar las cuotas de las deudas y los gastos fijos, una familia promedio tiene comprometido casi el 50% de sus ingresos propios, sin considerar las transferencias del Estado.
Un relevamiento nacional de Management & Fit, realizado entre el 20 y el 31 de julio sobre 2600 casos, mostró que el 53,6% de los consultados dijo que los ingresos familiares no alcanzaban y atravesaba algunas o grandes dificultades. Entre quienes recurrieron al endeudamiento, el 33,4% dijo haberlo hecho para comprar alimentos o cubrir gastos del mes y otro 25,9% para pagar otras deudas, refinanciar compromisos o ponerse al día. La adquisición de bienes durables quedó con el 13,7%.
El Banco Central, apoyado en un nivel récord de refinanciaciones, observó una incipiente estabilización. Durante la presentación del Informe de Política Monetaria (IPOM), su presidente, Santiago Bausili, afirmó que la morosidad “es un problema” que la entidad monitorea y sostuvo que la normalización será gradual. “Son procesos lentos, digestivos, una dinámica muy difícil de acelerar y corre con sus tiempos”, dijo. Y agregó: “Esperemos se confirme un punto de inflexión en junio”.
Según Bausili, el proceso de regularización puede llevar varios meses: pasar de la categoría 5, correspondiente a los mayores niveles de incumplimiento, a la categoría 1 puede demandar alrededor de nueve meses. El titular de la autoridad monetaria reiteró la postura oficial de que no habrá un rescate. “Seguimos viendo esto como una conversación entre privados”, sintetizó.
