El historiador José Ragas presentó en la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL) 2025 su libro ‘Lima chola. Una historia de la gran migración andina’, una investigación que recupera la trayectoria de miles de personas que llegaron desde los Andes a la capital antes de la ola migratoria del siglo XX.
El historiador José Ragas presentó Lima chola. Una historia de la gran migración andina en la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL) 2025. La obra recupera la trayectoria de miles de personas que llegaron desde los Andes a la capital antes de la ola migratoria del siglo XX.
En conversación con Infobae Perú, el historiador explicó que aquellos desplazamientos dejaron huellas en la expansión urbana y en la formación de barrios, asociaciones e identidades. También abordó el racismo que enfrentaron los llegados, la persistencia de la discriminación y la resignificación del término “cholo”.
Hallazgos de la investigación
Ragas señaló que el proyecto duró casi veinte años. Indicó que, si bien los migrantes andinos estaban en todas partes y eran casi uno de cada tres limeños, esto no siempre se reflejaba en los archivos. “Había que hacer búsquedas muy minuciosas y revisar muchos documentos para encontrar los rastros de dónde estaban”, afirmó.
El historiador destacó que la revisión de censos permitió establecer las fechas de llegada y los lugares de residencia de los migrantes. También mencionó el descubrimiento de la situación de los migrantes que llegaban contra su voluntad, en particular de niños que eran traídos o raptados de sus familias en la sierra para ser vendidos como sirvientes domésticos en la capital.
Migración anterior al siglo XX
Ragas sostuvo que la migración andina hacia Lima no comenzó a mediados del siglo XX, sino que viene desde la Colonia e incluso desde antes de la presencia española. “Este fenómeno viene desde la Colonia e incluso desde mucho antes de la presencia española, cuando ya había personas que se desplazaban, por ejemplo, hacia los oráculos de la costa”, declaró.
El autor indicó que la ola migratoria que estudia, la primera que antecede al “desborde popular”, sentó las bases de lo que posteriormente sería ese fenómeno. Esto se observa en la saturación de viviendas y servicios, en el surgimiento de asociaciones provinciales y en la relación tensa entre los limeños y las personas que llegaban de la sierra.
Perfil de los primeros migrantes
Ragas explicó que no existía un único perfil de migrante. “Había familias, muchas de ellas campesinas, que ya no tenían que pagar el tributo que exigía el Estado porque el gobierno del guano permitió dejar de cobrarlo”, afirmó. Algunos llegaban voluntariamente para estudiar, otros por motivos de salud y otros de manera forzada, como reclutas o niños conocidos como “cholitos”.
Racismo y discriminación
El historiador señaló que el racismo hacia los migrantes andinos se mantuvo durante todo este tiempo. “Esta forma de relacionarse entre los propios peruanos, entre quienes están en la capital y quienes viven en el interior del país, funciona también como una reacción, como un mecanismo de defensa de parte de los limeños hacia quienes consideran que no son sus iguales”, declaró.
Ragas agregó que “no se puede entender la historia de Lima sin la historia de la migración, ya sea desde la sierra o desde el extranjero: la migración china, europea o, más recientemente, venezolana”.
Respuesta de los migrantes
Los migrantes andinos respondieron al racismo construyendo espacios para preservar su identidad y cultura. “Tuvieron que crear prácticamente una ciudad paralela para poder vivir y trabajar”, afirmó Ragas. También tuvieron que enfrentar el trato cotidiano marcado por el paternalismo y la discriminación abierta, que se manifestaba en maltrato físico, bajos sueldos y en no reconocer a un ciudadano del mismo país como un igual.
Resignificación del término “cholo”
Ragas explicó que el término “cholo” fue históricamente utilizado como insulto, pero ha sido resignificado como una expresión de orgullo. “Especialmente después del boom económico de las décadas de 2000 y 2010, una nueva generación de jóvenes que vive, por ejemplo, en Lima Norte y Lima Sur, cuyos padres o abuelos migrantes construyeron esas zonas, comenzó a reivindicarlo”, declaró.
El historiador señaló que estos jóvenes rechazaron la discriminación asociada al término y lo resignificaron, creando toda una cultura alrededor de él. En cambio, el término “serrano” no ha experimentado la misma reivindicación y ha quedado asociado al insulto.
Formas actuales del racismo
Ragas consideró que el racismo hacia los migrantes andinos ha cambiado, pero no se ha reducido. “Ha habido formas mediante las cuales los migrantes andinos han encontrado la manera de resistirlo. Ya no permiten, por ejemplo, que se les insulte”, afirmó.
El autor mencionó que la música y otros elementos culturales funcionan como formas de resistencia frente a los embates racistas. “De esta manera, muestran que han construido Lima tanto como cualquier otra familia que haya llegado de otro lugar”, declaró.
Fuentes recomendadas
Ragas recomendó varios libros para continuar la investigación sobre la migración andina. Mencionó el trabajo de Matthew Smard, el estudio de Jesús Cosamalón y el libro de Raúl Romero publicado por el Congreso de la República sobre la formación de identidades culturales en el Valle del Mantaro.
También recomendó el documental Sigo siendo, que aborda el cruce de tradiciones, folclore y riqueza cultural en el Perú.
