La Dirección General de Protección Civil y Emergencias, en colaboración con el Centro del Subtitulado y la Audiodescripción y el Real Patronato sobre Discapacidad, publicó un protocolo con recomendaciones para la atención de personas con discapacidad en situaciones de emergencia, como los incendios forestales registrados en julio en la Comunidad de Madrid.
La Dirección General de Protección Civil y Emergencias, junto con el Centro del Subtitulado y la Audiodescripción (CESyA) y el Real Patronato sobre Discapacidad, con la participación de Fundación ONCE, elaboró un protocolo que establece recomendaciones para la interacción entre los servicios de emergencia y las personas con discapacidad. El documento incluye mecanismos para que la comunicación de una emergencia llegue a toda la ciudadanía y procesos para el rescate o atención de personas con discapacidad.
Este viernes, la Comunidad de Madrid coordinó el traslado de más de 430 personas mayores y con discapacidad residentes en cinco centros sociosanitarios afectados por incendios forestales en la zona oeste de la región. Según informó el Gobierno regional en un comunicado, se mantiene un seguimiento permanente de los recursos asistenciales en las áreas afectadas y las familias de los usuarios están siendo informadas de las actuaciones realizadas.
Los incendios en Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias obligaron a declarar la emergencia nacional. En Aldea del Fresno, 71 residentes de la residencia de mayores San Juan Bautista fueron evacuados inicialmente a Villamanta. Más de 10.000 personas fueron evacuadas de los municipios de Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Aldea del Fresno.
La guía indica que la discapacidad no siempre es perceptible a simple vista y recomienda no asumir que la persona no responde como se espera, ya que puede tener una discapacidad sensorial, intelectual, física o psicosocial. Si se detecta que la persona es sorda, sugiere hablar de frente, mantener el rostro despejado, transmitir el mensaje por escrito y usar gestos sin imitar la lengua de signos. También recomienda hablar con naturalidad, con tono y velocidad normales, y preguntar cómo se puede ayudar si la emergencia lo permite.
El protocolo insta a brindar instrucciones claras, evitando jerga técnica y lenguaje abstracto, y a verificar la comprensión del mensaje mediante preguntas abiertas. En caso de tener que cargar a una persona, aconseja preguntar con qué partes del cuerpo tener cuidado. Para personas ciegas, recomienda no tirar de ellas y ofrecer el brazo para guiar.
Señala que se debe evacuar a las personas con sus productos de apoyo o animales de asistencia, y no dejar sillas de ruedas ni perros de asistencia. En el caso de perros guía para personas ciegas, si la emergencia lo permite, el dueño debe llevarlo. Para sillas de ruedas eléctricas, pide preguntar al usuario sobre los cuidados necesarios. Finalmente, recomienda priorizar la seguridad de la persona con discapacidad, no dejarla sola y, si es necesario marcharse, comunicarlo, especialmente si la persona es ciega.
