9.8 C
Buenos Aires
domingo, 19 julio, 2026

En clave 2027, un sector de la UCR impulsa instaurar las PASO en Córdoba

Noticias Relacionadas

El legislador Carlos Briner promueve un régimen de elecciones internas abiertas, simultáneas y obligatorias (IASO) para reglamentar un mandato constitucional provincial vigente desde 2001, en contraposición a la iniciativa nacional de eliminar las PASO.

Mientras el gobierno de Javier Milei busca eliminar las PASO nacionales, el legislador Carlos Briner, aliado de la Tercera Vía radical, impulsa un régimen de elecciones internas abiertas, simultáneas y obligatorias (IASO) para reglamentar un mandato de la Constitución provincial vigente desde la reforma de 2001, pero nunca implementado.

Briner, referenciado en el espacio que busca disputarle el liderazgo interno a Rodrigo de Loredo y que cuestiona su acercamiento a Milei, hace fuerza por trasladar la definición de las candidaturas desde las cúpulas partidarias hacia las urnas y reabrir el debate sobre las reglas de la competencia rumbo a 2027.

La iniciativa interpela al oficialismo provincial. El radical sostiene que Córdoba arrastra desde hace 25 años una deuda institucional y afirma que la falta de reglamentación constituye un supuesto de «inconstitucionalidad por omisión», apuntando contra las gestiones de José Manuel de la Sota, Juan Schiaretti y el actual gobierno de Martín Llaryora.

Como respaldo a la iniciativa, Briner exhibió un relevamiento sobre los intentos frustrados de reglamentar las PASO en Córdoba. Identificó diez proyectos impulsados en los últimos 17 años por dirigentes de distintos espacios políticos, entre ellos José Emilio Graglia, Carlos Alesandri, Ana Dressino, Nadia Fernández, Roberto Birri, Javier Pretto, Rodrigo de Loredo, Daniel Juez, Patricia De Ferrari Rueda y Cecilia Irazusta. A ese listado se suman el proyecto de Elisa Caffaratti —basado en la iniciativa de Loredo— y otro presentado por el bloque PRO sobre la base del texto de Pretto.

El registro deja una conclusión con fuerte contenido político: la reglamentación de las internas abiertas fue promovida, en distintos momentos, por dirigentes del PJ, la UCR, el Frente Cívico y el PRO. El debate atravesó al sistema político cordobés durante casi dos décadas, aunque el bloqueo oficialista impidió que se convierta en ley.

Las claves del proyecto

La iniciativa establece que los partidos, alianzas y confederaciones deberán seleccionar a sus candidatos provinciales mediante las IASO cuando exista más de una lista en competencia. Sin embargo, incorpora una diferencia sustancial respecto del esquema nacional de las PASO: si una fuerza política logra una lista de unidad, no habrá elección interna y esa nómina quedará proclamada.

Según Briner, el objetivo es quitarles protagonismo a las negociaciones de cúpula que hoy predominan en la definición de candidaturas y abrir la competencia a dirigentes que quedan relegados por las «lapiceras» partidarias en mano de unos pocos.

Otra novedad relevante es que las internas sólo definirán al candidato a gobernador. El vicegobernador será elegido posteriormente por el propio ganador de la primaria, una facultad que el radical justifica para facilitar acuerdos políticos, mejorar el equilibrio territorial de las fórmulas e incorporar a sectores internos derrotados durante la competencia.

A diferencia del sistema nacional, la propuesta tampoco establece un piso mínimo de votos para acceder a la elección general. Toda agrupación que complete el proceso interno podrá competir en los comicios provinciales, una decisión que favorece a fuerzas emergentes y partidos de menor estructura.

Asimismo, el proyecto evita fijar por ley un mecanismo uniforme para integrar las minorías en las listas definitivas. Esa definición quedará en manos de cada partido o alianza, a través de su carta orgánica o reglamento interno, preservando la autonomía de las organizaciones políticas.

La iniciativa no se limita a crear un régimen de primarias. Con más de cincuenta artículos modifica el Código Electoral, la Ley de Partidos Políticos, las competencias del Juzgado Electoral, el régimen de financiamiento de campañas y distintos aspectos del cronograma electoral, configurando una reforma integral del sistema político provincial que modifica las reglas de juego de la política cordobesa.

Círculos rojos

«Veo que hay una dificultad muy grande para que accedan nuevas personas a la política. Está todo circunscripto a círculos rojos. Particularmente en el radicalismo. Las candidaturas siempre se reparten entre unos pocos y quedan afuera dirigentes que ya demostraron en el territorio que pueden producir cambios positivos», dijo Briner, quien ya se anotó como precandidato a gobernador.

«Las PASO le darían la posibilidad de participar a otros candidatos, mujeres y hombres, que hoy no tienen esa oportunidad. Ordenarían mucho el mapa electoral para que finalmente sean los ciudadanos quienes decidan», agregó.

En esa línea, sostuvo que impulsa la iniciativa porque observa dificultades para renovar la dirigencia política. «Los partidos, y particularmente el radicalismo, están siempre empantanados en sus discusiones internas. Con interna, sin interna, con la Justicia o sin la Justicia, terminan decidiendo unos pocos. Las internas abiertas abrirían la posibilidad de que aparezcan otros dirigentes y no siempre los mismos», aseguró.

Frente a las críticas por el costo económico de las IASO, Briner contrapuso el concepto de «inversión» y concluyó: «Es la primera vez que se permitiría que personas nuevas, con experiencia demostrada, puedan llegar a gobernar la cosa pública y cambiar la historia de Córdoba. Prefiero gastar en fortalecer la democracia antes que en otros gastos que después terminan siendo cuestionados».

A contramano de Milei

En esa línea, tomó distancia de la posición de Milei. «No comparto que se eliminen las PASO. Son ordenadoras y abren camino. Probablemente a las élites políticas no les convengan, pero fortalecen la democracia porque permiten que no decidan siempre los mismos. Si queremos mejorar la política, hay que darle más democracia a la democracia», concluyó.

El mayor impacto de la propuesta podría no estar en sus posibilidades de convertirse en ley, sino en reinstalar un debate que Córdoba postergó durante un cuarto de siglo, pese a un mandato constitucional pendiente desde 2001.

La iniciativa llega, además, en un momento de alta sensibilidad política. La UCR transita su interna rumbo a 2027 bajo el factor Milei; el peronismo exhibe tensiones entre el schiarettismo y el llaryorismo en la antesala del armado reeleccionista de Martín Llaryora; y La Libertad Avanza busca consolidar su expansión territorial en la provincia.

Mientras Milei impulsa la eliminación de las PASO nacionales, la propuesta de Briner reabre en Córdoba una discusión: si el desafío consiste en reducir únicamente el costo electoral o en ampliar los mecanismos de participación ante el poder de las «lapiceras» partidarias y así oxigenar una dirigencia política cada vez más cuestionada.

Últimas Publicaciones