El colombiano de 26 años, asesinado el 13 de julio de 2026 en Biddeford, Maine, compartió un mensaje dedicado a su hija de tres años el 11 de julio. El caso generó protestas y una investigación oficial.
El lunes 13 de julio de 2026, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) abatieron a Joan Sebastián Durán Guerrero, un repartidor colombiano de 26 años, en Biddeford, Maine. Dos días antes, el 11 de julio, Durán Guerrero había publicado en su cuenta de Facebook un mensaje dedicado a su hija de tres años, acompañado de dos fotografías, en el que escribió: “3 años después 🗓⏳👣 Te amo mi princesa hermosa 🥰🥰”.
Según informaron las autoridades, Durán Guerrero contaba con autorización laboral en Estados Unidos, estaba casado y era padre de familia. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reconoció que el joven no era el objetivo de la orden de arresto que los agentes buscaban ejecutar en ese momento. El incidente ocurrió cuando Durán Guerrero se dirigía a su trabajo.
Tras el hecho, miles de personas se congregaron en la principal avenida de Biddeford para manifestarse. Entre los carteles se leían frases como “ICE Kills”, “Abolish ICE” y “Is this the America we want?”. Una pancarta indicaba: “Immigrants make Biddeford great”. Vecinos depositaron flores y velas en el lugar donde ocurrió el suceso.
La Fiscalía General de Maine abrió una investigación horas después del hecho. El senador Angus King informó que obtuvo el compromiso público del secretario del DHS, Markwayne Mullin, de que la investigación será “completa, justa y transparente”. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, también se pronunció al respecto.
Organizaciones de derechos migrantes expresaron su postura. Mufalo Chitam, de la Maine Immigrants’ Rights Coalition, declaró: “Estamos de luto, estamos furiosos y no permitiremos que su muerte sea tratada como algo rutinario o inevitable”. La ciudadana Marcia Hanes afirmó: “Es horrible. ICE debe ser desmantelada. No los queremos en Maine, ni en Estados Unidos”.
Uno de los puntos señalados por los manifestantes fue la falta de transparencia en el operativo: los agentes no portaban cámaras corporales y no existe registro en video de los hechos. Este caso es el segundo en una semana en que agentes de ICE detienen el vehículo equivocado y el conductor fallece por disparos, tras el caso de Lorenzo Salgado Araújo en Houston, Texas.
