A menos de 24 horas del partido entre Argentina e Inglaterra por el Mundial de Fútbol 2026, diversos sectores de la Ciudad de Buenos Aires modificaron sus horarios de atención y actividades. Comercios, universidades y hospitales adoptaron medidas que van desde cierres temporales hasta reprogramación de turnos.
En el barrio de Cabildo y Juramento, los comercios comenzaron a definir sus horarios para el partido entre Argentina e Inglaterra. Algunos establecimientos optaron por cerrar durante el encuentro, mientras que otros permanecerán abiertos aunque anticipan una disminución en la afluencia de clientes. En la pizzería Accademia della Pizzería, ubicada en la esquina de avenida Cabildo y Juramento, el empleado Ariel Fernández, de 28 años, declaró que “viene mucha gente. Algunos se quedan parados afuera mirando por la vidriera. Esto explota”. El local está decorado con banderas argentinas.
Isaías Hernán, de 22 años, también empleado del mismo restaurante, afirmó que esperaba poder decorar de forma especial el establecimiento para el partido contra Inglaterra, pero sostuvo que se mantendrá la esencia que la pizzería tuvo durante todos los partidos.
En el local de ropa Rakis, la vendedora Seline Valdez explicó que “si no hay alargue, volvemos a abrir. Pero si el partido se extiende, cerramos directamente”. Ella y otros empleados de negocios de la cuadra se reunirán frente a la pantalla de un kiosco cercano para seguir el encuentro. El local de ropa Cuesta Blanca, en cambio, permanecerá abierto. Araceli Rodríguez, de 24 años, señaló que “casi no entra gente. Nosotras vemos la transmisión desde el celular”.
Entre quienes seguirán trabajando está Alejandra Tomé, de 55 años, conductora de Cabify. Afirmó que su decisión responde a una cábala: “Me agarró el segundo partido manejando en un embotellamiento y desde ahí seguí igual. Por cábala tengo que trabajar”. Escucha las transmisiones de los partidos argentinos por radio y, según dijo, más de una vez terminó festejando goles junto a sus pasajeros.
Los repartidores de delivery también evalúan la jornada. René Facio, de 53 años, aseguró que suele trabajar cuando juega la selección, aunque esta vez decidirá según el movimiento que haya en los comercios. “Si hay laburo, voy a trabajar, pero cuando hay partido generalmente no hay mucho trabajo; los comercios no abren delivery”, afirmó. Nacido en Cuba y radicado en Argentina desde 2001, recordó que se hizo hincha de la selección nacional después de ver el Mundial de México 1986.
Romina Gastaldi, vestuarista de 47 años, declaró que volverá a reunirse con una amiga y los dos hijos de ella para ver el partido. Antes de sentarse frente al televisor, cumplirá con sus cábalas: una remera de manga larga debajo de la camiseta de la Selección y unas medias de Messi que usa desde el primer encuentro. “No lavo nada, ni la remera ni las medias”, admitió. Sobre el cruce con Inglaterra, reconoció que lo vive de una manera especial: “Estoy sensible y emocionada. Espero que no haya peleas, pero quiero que ganemos. Tenemos que ganar”.
Ariana Loese, de 22 años y estudiante de Diseño Gráfico, aseguró que el cruce con Inglaterra no cambia demasiado sus expectativas. “Para mí es un partido más”, dijo. Ya tiene un plan fijo para cada partido de la selección: reunirse con el mismo grupo de seis o siete amigos. “Aunque sea a la hora de la merienda, la picada tiene que estar sí o sí. Vamos a comprar salame, queso y papas fritas”, contó.
En el sistema de salud, desde el Hospital Austral señalaron que la actividad asistencial se mantiene con normalidad, aunque algunos profesionales decidieron reprogramar turnos previstos para el horario del partido. En un importante hospital privado de la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, reconocieron que el fenómeno comenzó a hacerse evidente tras la clasificación de la Argentina a la siguiente instancia. “Lo que empezó a pasar es que muchos pacientes comenzaron a cancelar o pedir la reprogramación de sus turnos. Entonces optamos por reorganizar la agenda para darles una solución y evitar que después se genere un cuello de botella. Fueron muchísimos los turnos que se reprogramaron por pedido de los propios pacientes”, explicaron.
En la Ciudad de Buenos Aires, el Ministerio de Educación confirmó a LA NACION que este miércoles las escuelas funcionarán con normalidad. Según indicaron, no habrá modificaciones generales en la jornada escolar y, durante el horario del partido, cada establecimiento definirá de manera autónoma cómo organizar las actividades, incluida la modalidad de salida de los alumnos. En la provincia de Buenos Aires tampoco se anunció, hasta el momento, una modificación del calendario escolar.
Desde la Universidad de Buenos Aires señalaron que “en todas las facultades se puede ver el partido, así que si [a algún alumno] le toca rendir [un examen final] justo antes o después del cotejo, puede verlo allí”. Comentaron también que, desde el inicio del Mundial, no hubo antecedentes de que algún profesor tomara un examen en el horario de un partido de la selección de Scaloni.
La Universidad Católica Argentina (UCA) dio asueto desde las 14 horas. Según indicaron, las mesas afectadas son muy pocas y durante la mañana habrá actividad normal. “Considerando que la Selección Argentina disputará una de las semifinales del Mundial de Fútbol 2026, buscando facilitar la logística, la disponibilidad de medios de transporte y la seguridad de toda nuestra comunidad: la Universidad Católica Argentina establece asueto en todas sus sedes y para todas las actividades”, indicaron en la comunicación, enviada a la comunidad 72 horas antes del partido.
