Las autoridades de Kuwait reportaron heridos y daños materiales en el Aeropuerto Internacional de Kuwait luego de un ataque con drones atribuido a Irán, en el marco de un nuevo intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán.
Las autoridades de Kuwait confirmaron este miércoles varios heridos y daños materiales en el Aeropuerto Internacional de Kuwait a causa de un ataque con drones atribuido a Irán. El hecho ocurrió durante un nuevo intercambio de ataques entre las fuerzas estadounidenses e iraníes, pese al alto el fuego pactado el 8 de abril.
El portavoz del Ministerio de Defensa kuwaití, Abdulaziz al Atuan, declaró que «varios drones hostiles atacaron la terminal 1 del Aeropuerto Internacional durante la agresión iraní». «Este ataque ha causado daños materiales significativos en la terminal y han herido a varias personas, que han recibido la atención médica necesaria», agregó.
Al Atuan subrayó que las Fuerzas Armadas kuwaitíes «están supervisando la situación, en coordinación con las autoridades relevantes» y que «están totalmente preparadas para responder a cualquier acontecimiento y para adoptar todas las medidas necesarias de cara a mantener la seguridad y la estabilidad del país».
Horas antes, la Guardia Revolucionaria iraní reivindicó un ataque «con misiles y drones» contra la sede de la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos en Bahréin, así como contra otras bases aéreas de Oriente Próximo y un buque de bandera estadounidense. Irán afirmó que se trató de una «respuesta» a un ataque de Estados Unidos contra uno de sus barcos en el estrecho de Ormuz y una torre de comunicaciones en la isla de Qeshm.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó su responsabilidad en «ataques de autodefensa» contra Qeshm y aseguró haber derribado «varios misiles balísticos y drones iraníes» lanzados contra Kuwait y Bahréin. Washington desmintió que la base de la Quinta Flota haya sido alcanzada.
Este intercambio de ataques se produjo en medio de acusaciones mutuas sobre violaciones del alto el fuego de abril y el estancamiento de las negociaciones para un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto en Oriente Próximo, iniciado el 28 de febrero con una ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán.
