El Aeropuerto Internacional de Ontario (ONT) implementó dispensadores de cuentos cortos gratuitos para mejorar la experiencia de viaje y promover la alfabetización.
El Aeropuerto Internacional de Ontario (ONT), ubicado en el condado de San Bernardino, California, impulsa la lectura mediante una máquina dispensadora de cuentos cortos. El sistema entrega historias de manera gratuita a los pasajeros y permite elegir entre distintas categorías.
Los dispensadores se encuentran cerca de los controles de seguridad de las terminales 2 y 4 del ONT. Según el sitio web del aeropuerto, estas máquinas fueron colocadas con el objetivo de mejorar la experiencia de viaje mediante iniciativas centradas en la alfabetización. El funcionamiento es simple: se imprime un relato en una hoja de papel larga y delgada, similar a los recibos de supermercados y farmacias.
Los pasajeros pueden personalizar la experiencia eligiendo la extensión y el género, como cuentos cortos o poemas. También ofrecen la opción de seleccionar entre un relato general, uno para niños o uno en español.
El aeropuerto de California no es el único que cuenta con este dispensador, una iniciativa de la editorial francesa Short Edition. De acuerdo con NBC, estas máquinas están disponibles en 600 ubicaciones en todo el mundo, casi 300 de ellas en Estados Unidos. Las terminales pagan una suscripción para acceder a una base de datos global con relatos de miles de escritores internacionales.
El siguiente paso de la iniciativa será permitir que autores locales y emergentes compartan sus obras a través de un portal. Si pasan el filtro, sus textos estarán disponibles en las máquinas expendedoras.
Además del dispensador, la terminal aérea ofrece otros servicios que fomentan la lectura, como el programa trimestral “Autores en ONT”, donde invitan a escritores locales a firmar libros y tomarse fotografías con los presentes. En muchas ocasiones, el primer grupo de visitantes recibe un ejemplar gratuito.
En el blog del aeropuerto se recuerda que también hay tiendas para comprar libros, revistas o periódicos. Quienes prefieren la lectura digital pueden usar el wifi gratuito para descargar textos o dirigirse a zonas de recarga para dispositivos electrónicos.
