12.9 C
Buenos Aires
miércoles, 29 abril, 2026

Alimentos con probióticos poco conocidos que benefician la flora intestinal

Noticias Relacionadas

La OMS define los probióticos como microorganismos vivos que, en cantidades adecuadas, aportan beneficios a la salud. Expertos en nutrición destacan alimentos fermentados como fuente natural para mantener el equilibrio del microbioma intestinal.

En los últimos años, el interés por los probióticos ha crecido, y médicos y nutricionistas suelen recomendarlos para preservar la flora intestinal y la salud general. La Organización Mundial de la Salud (OMS) los define como “microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un efecto beneficioso para la salud del sujeto que los recibe”.

Agustín Molins, especialista en nutrición y dietética en la clínica Doctor Molins (Barcelona) y miembro de Top Doctors, señala que es clave que los probióticos “lleguen íntegros a su lugar de destino, bien sea la boca, los intestinos o la vagina, para que desarrollen su acción terapéutica y/o de equilibrio de forma adecuada”. El cuerpo humano alberga millones de bacterias en la piel, intestinos, boca y otras cavidades, cada una con funciones específicas, y mantener su equilibrio es vital. “Muchas enfermedades están siendo estudiadas en la última década por su relación con el cambio de lo que llamamos microbioma –antes se conocía como flora–, en gran parte en el microbioma intestinal”, explica Molins. Un correcto aporte de probióticos ayuda a mantener una buena salud intestinal y a prevenir desequilibrios que pueden derivar en patologías.

El consumo regular de probióticos naturales es recomendable, aunque Molins aclara que “si llevamos una dieta equilibrada y variada, con alimentos de temporada y proximidad, a ser posible de cultivos biológicos, junto con algunos alimentos fermentados, ya deberíamos tener una salud intestinal adecuada”. Además, señala la importancia de incluir prebióticos, “la comida de los probióticos”, presentes en azúcares de frutas, legumbres, espárragos y vegetales ricos en fibra.

Por su parte, el dietista José Carlos Ramos (@Nutrainer.s) indica que es clave incluir probióticos de forma regular, especialmente en periodos de cambio de hábitos, malestar intestinal o estrés. “Los probióticos se encuentran sobre todo en alimentos fermentados”, afirma. A continuación, algunos de los más destacados:

  • Kombucha: Bebida fermentada de sabor ácido e intenso. Ramos advierte que muchas kombuchas comerciales contienen altos niveles de azúcar, ya que este es necesario para la fermentación. Recomienda revisar las etiquetas.
  • Kéfir: Producto lácteo similar al yogur líquido, fermentado por levaduras y bacterias. Ramos lo describe como “un contenido en probióticos brutal”. Para veganos, existe el kéfir de agua, una bebida gaseosa hecha con agua, azúcar y frutas, con sabor a limonada.
  • Yogur natural: Fuente de probióticos, siempre que sea entero y sin azúcar. Se puede elegir yogur griego o natural, de vaca, cabra u oveja. Molins recomienda el yogur de soja.
  • Chucrut (choucroute): Col fermentada típica de Europa central, de sabor ácido e intenso. Además de probióticos, Molins destaca que “se ha descubierto que el choucroute tiene una actividad antineoplásica interesante”, según estudios como uno publicado en Nutrition Cancer (2012) que vincula su consumo con menor incidencia de cáncer de mama.

Incorporar estos alimentos de forma regular puede contribuir al equilibrio del microbioma y a una mejor salud digestiva.

Últimas Publicaciones