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martes, 28 abril, 2026

Greenwashing: cuando lo “eco” es marketing y no realidad

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El greenwashing o “maquillaje verde” crece en Argentina. Un abogado especialista en derecho del consumidor advierte sobre prácticas engañosas en productos etiquetados como ecológicos y la importancia de certificaciones confiables.

El greenwashing o “maquillaje verde” se instaló como una de las principales preocupaciones en el vínculo entre consumo y ambiente. En diálogo con Punto a Punto Radio, el abogado especialista en derecho del consumidor, Diego Jacovski, advirtió sobre el crecimiento de prácticas empresariales que promocionan productos como ecológicos sin cumplir con estándares reales.

“Lo verde vende”, explicó, al señalar que la sustentabilidad pasó a ser un valor clave en la decisión de compra. Sin embargo, aclaró que el problema aparece cuando esa promesa no se sostiene en hechos concretos. “Es cuando el marketing le gana a la realidad”, sostuvo, y definió al greenwashing como una forma de “hipocresía ecológica” en la que las empresas utilizan términos como “natural”, “orgánico” o “eco” sin respaldo verificable.

En Argentina, el uso de estas etiquetas está regulado. Según detalló, organismos como el SENASA prohíben expresiones como “100% natural” u “orgánico” si no están certificadas. Además, remarcó que una misma empresa puede ser sancionada si presenta un producto de manera engañosa para hacerlo parecer más sustentable. “Si se induce a error al consumidor, hay una infracción clara”, afirmó.

Otro de los puntos críticos aparece en el comercio electrónico. Jacovski indicó que se detectaron más de 31 mil productos irregulares en plataformas digitales, muchos de ellos rotulados como “miel natural” sin certificación. En ese sentido, remarcó la importancia del rol de organismos como ANMAT, Defensa del Consumidor y el propio SENASA para canalizar denuncias. También advirtió sobre las “zonas grises” del mercado, donde predominan conceptos difíciles de verificar como “huevos de gallinas felices” o “producción sustentable”. “No hay regulación clara sobre estos términos, y muchas veces quedan librados a la creatividad publicitaria”.

Como recomendación final, el abogado sugirió a los consumidores prestar atención a certificaciones confiables, como la Certificación B, y desconfiar de promesas ambientales sin respaldo. “El consumidor tiene derecho a información clara y veraz. Si eso no ocurre, existen herramientas legales para reclamar”, concluyó.

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