El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció que propondrá a la Unión Europea la ruptura del acuerdo con Israel, alegando violaciones al derecho internacional. La iniciativa será presentada este martes y ya generó una respuesta diplomática de Tel Aviv.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció este domingo que su país solicitará formalmente a la Unión Europea que «rompa» su acuerdo de asociación con Israel. La propuesta, que será presentada este martes, se basa en la consideración de que el gobierno israelí de Benjamin Netanyahu «viola el derecho internacional» con sus campañas militares. «Un gobierno que viola el derecho internacional (…) no puede ser socio de la Unión Europea», declaró Sánchez durante un mitin en Andalucía.
En respuesta, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, rechazó lo que calificó como una «lectura hipócrita» por parte del gobierno español, al que acusó de «antisemitismo». A través de la red social X, Saar afirmó que Israel no aceptará críticas de un gobierno que, según él, mantiene relaciones con regímenes que violan los derechos humanos, como Turquía y Venezuela, y que recibe agradecimientos de Irán y organizaciones terroristas.
El Acuerdo de Asociación entre la UE e Israel, vigente desde el año 2000, incluye una cláusula que supedita la relación al respeto de los derechos humanos. España ya había cuestionado este acuerdo en febrero de 2024, cuando Sánchez y el entonces primer ministro de Irlanda enviaron una carta conjunta a la Comisión Europea solicitando una evaluación del cumplimiento israelí tras el inicio de la guerra en Gaza.
La postura de Sánchez se ha ido intensificando gradualmente. El pasado viernes, España, junto a Irlanda y Eslovenia, envió una carta a la Comisión Europea pidiendo que el próximo Consejo de Asuntos Exteriores de la UE debata el acuerdo. Desde el inicio de la ofensiva israelí en Gaza en octubre de 2023, Sánchez se ha posicionado como uno de los líderes europeos más críticos con Israel, lo que ha derivado en un intercambio constante de acusaciones y en la retirada temporal de embajadores.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha acusado a España de librar una «guerra diplomática» y de «hostilidad», excluyendo al país de mecanismos internacionales como el que supervisa la tregua en Gaza. Netanyahu afirmó que aquellos que «atacan al Estado de Israel en lugar de a los regímenes terroristas no serán nuestros socios» en el futuro de la región.
Este contexto diplomático se suma a otras tensiones internacionales de Sánchez, incluyendo desacuerdos con el expresidente estadounidense Donald Trump sobre gasto militar en la OTAN y la postura frente a Irán. Paralelamente, el líder español ha consolidado un perfil como referente de la izquierda internacional, presidiendo este fin de semana en Barcelona una reunión de dirigentes progresistas contra el auge de la extrema derecha.
