El tribunal estadounidense dejó en suspenso los recursos pendientes luego de revocar una condena millonaria contra el Estado argentino. Expertos analizan los próximos pasos legales.
La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York suspendió todas las apelaciones relacionadas con el juicio por la expropiación de YPF. La medida se produce después de que el mismo tribunal revocara el fallo de la jueza Loretta Preska, que había condenado a la Argentina a pagar aproximadamente 16.000 millones de dólares a los fondos demandantes.
Sebastián Soler, ex subprocurador del Tesoro argentino, explicó que la cámara «sigue tomando las medidas lógicas derivadas de su fallo favorable a la Argentina. Ahora deja en suspenso todas las demás apelaciones relativas al caso hasta que ese fallo quede firme».
Por su parte, Sebastián Maril, especialista de Latam Advisors, precisó: «Todas las apelaciones en el Caso por la Expropiación de YPF han sido suspendidas (no canceladas) mientras los demandantes buscan revertir la reciente decisión en la apelación primaria».
El 9 de abril, el tribunal accedió al pedido de Burford Capital –el fondo financiador de la demanda– de extender hasta el 8 de mayo el plazo para solicitar una revisión del fallo por parte de un plenario de todos los jueces de la Cámara. Maril señaló que, de accederse a esa revisión, «el caso tomaría una dimensión excepcional frente a la justicia neoyorquina».
«Si el paso anterior falla, la alternativa que queda es la Corte Suprema», agregó el analista. «Si se presenta un pedido de revisión antes de julio, probablemente tengamos una respuesta de la Corte en diciembre. Si rechaza el caso, las vías legales en EE.UU. se habrán agotado. Si acepta revisar el caso, se espera una respuesta para julio de 2027».
Tras el fallo favorable a la Argentina del pasado 27 de marzo, Christopher Bogart, director ejecutivo de Burford, calificó la decisión como «muy decepcionante» y afirmó que representa «un notable abandono de los derechos de los accionistas minoritarios de la Bolsa de Nueva York». Bogart también recordó que «los litigios en Estados Unidos nunca fueron la única vía para obtener reparación en este caso» y mencionó que el arbitraje de tratados de inversión sigue siendo una opción viable.
