La automotriz anunció la fecha en su cuenta de X para Latinoamérica. La compañía prepara un espacio en Unicenter y se benefició con cambios regulatorios en la importación de vehículos eléctricos.
Tesla anunció que llegará a la Argentina el próximo 20 de noviembre. La automotriz de Elon Musk comunicó la fecha a través de su cuenta de X para Latinoamérica (@Tesla_LatAm) y acompañó la publicación con un video de un Model Y circulando por calles de la Ciudad de Buenos Aires y otros lugares del país.
La confirmación se produjo dos días después de que se conociera que la compañía prepara un espacio en el shopping Unicenter, en Martínez. Según publicó LA NACION, el local estará ubicado en el Nivel 1 y exhibirá dos vehículos. El proyecto también contempla un sector para pruebas de manejo en la playa H del estacionamiento, con una flota de diez autos.
Hasta el momento, el avance de Tesla en el país se había conocido por la creación de su sociedad local, la contratación de personal y las reuniones de sus ejecutivos con el Gobierno. Con la publicación, la empresa fijó una fecha para su presentación en el país y mostró al Model Y como protagonista de esa llegada.
Los cambios regulatorios que facilitaron el desembarco
El anuncio se produce en un contexto de importación más favorable que el existente cuando comenzaron los preparativos. El cambio más relevante para la gama de Tesla se produjo a fines de septiembre, cuando el Gobierno elevó de US$16.000 a US$35.000 el valor FOB máximo de los autos completamente eléctricos que pueden ingresar sin pagar el arancel extrazona del 35%.
La modificación, establecida por el Decreto 1128/2026 y vigente desde el 1° de octubre, amplió el universo de eléctricos que pueden acceder al beneficio. Con el límite anterior, los precios de la gama de Tesla constituían un obstáculo para encuadrar en el régimen. El nuevo techo abrió esa posibilidad para vehículos de mayor valor.
Ese máximo corresponde al precio en origen del auto puesto a bordo para su exportación: no incluye flete, seguro ni los impuestos y gastos posteriores. Por eso, no significa que un Tesla vaya a venderse en la Argentina a US$35.000. Tampoco supone una exención de todos los impuestos, sino que solo elimina el derecho de importación del 35%.
A esa apertura se sumó un cambio en la homologación. En agosto, el Decreto 796/2026 habilitó el reconocimiento de vehículos fabricados bajo las normas federales de seguridad estadounidenses mediante una documentación de la autoridad de ese país, la NHTSA, denominada Blue Ribbon Letter. El mecanismo permite acreditar esos estándares sin exigir requisitos de seguridad adicionales a los estadounidenses y facilita la aprobación local de los modelos alcanzados.
En el plano comercial, el acuerdo entre la Argentina y Estados Unidos contempla, además, un cupo anual de 10.000 vehículos de origen estadounidense con arancel cero. Para Tesla representa otra vía posible de ingreso con menor carga arancelaria, vinculada a la procedencia de los autos, considerando que la marca también fabrica en China y Alemania.
El Gobierno volvió a ajustar las reglas a fines de octubre. La Resolución 438/2026 permitió que las convocatorias del cupo de electrificados contemplen, entre otros criterios, la incorporación de tecnologías innovadoras y las inversiones en infraestructura de carga. Son condiciones relevantes para una empresa cuyo negocio incluye tanto vehículos como cargadores y almacenamiento energético.
En junio, YPF firmó una carta de intención con Tesla para explorar proyectos de carga rápida, almacenamiento de energía y movilidad eléctrica. El acercamiento abrió una posibilidad de colaboración con una empresa que cuenta con una red de estaciones en todo el país, un activo relevante para ampliar los lugares donde cargar los autos.
