Según versiones periodísticas, el presidente Javier Milei reaccionó con enojo tras la derrota electoral de Flávio Bolsonaro en Brasil. Además, se informó que la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) habría participado en la logística de un vuelo privado que trasladó al ex candidato a Miami, con un costo estimado de 140.000 dólares.
El presidente Javier Milei habría reaccionado con enojo el domingo por la noche al conocerse la derrota electoral de Flávio Bolsonaro en Brasil, según relató el periodista que firma la nota original. De acuerdo con esa versión, Milei se encontraba en la residencia de Olivos y, frente al televisor, profirió insultos y dio la orden de que no lo molestaran.
El texto señala que Milei había apoyado públicamente a Flávio Bolsonaro y que integrantes de su entorno habrían atribuido al presidente una influencia decisiva en los resultados electorales. En ese marco, se menciona una declaración de Pablo Quirno, quien habría afirmado que «el triunfo de Bolsonaro ratifica la influencia global de Milei» y que «todos los candidatos apoyados por Milei ganan las elecciones».
La nota también hace referencia a tensiones internas en el Gabinete en torno al programa económico. Se menciona que el ala política, identificada como «Los Karinos», reclama resultados que lleguen a la población, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, habría respondido: «Aguanten». Asimismo, se indica que el equipo de Caputo sostiene que tiene medidas preparadas pero que Milei se resiste a aplicarlas.
En cuanto a la política económica, el texto enumera una serie de medidas adoptadas por el Gobierno: atraso salarial para contener precios, tipo de cambio atrasado para frenar costos, ausencia de obra pública para facilitar el superávit fiscal y altas tasas de interés para contener el billete. Según la nota, estas medidas generan contradicciones que afectan la actividad económica.
El artículo menciona críticas de economistas como Ricardo Arriazu, quien habría acusado al Banco Central de «ahogar la actividad» con su política monetaria, y de Domingo Cavallo, quien habría dicho: «Este gobierno maneja el dólar como Moreno manejaba los precios».
Respecto a la relación con el Fondo Monetario Internacional, se informa que el organismo aprobó la revisión pero exigió medidas adicionales. También se menciona que Kristalina Georgieva tendría la orden del Tesoro de sostener a Caputo.
La nota alude a un encuentro de banqueros en Wall Street donde se habló de la continuidad de Milei y se criticó el desempeño del equipo económico. Se menciona que Larry Fink, de BlackRock, pidió cautela para invertir en activos argentinos.
En el plano político, se describe una reunión entre Milei y Patricia Bullrich en la que esta última habría expresado su preocupación por la ausencia de «derrame» y afirmado: «Con la actual inflación, no habrá recuperación del consumo». También se relata un gesto de Bullrich en un evento de la Fundación Faro, donde se habría agarrado la cabeza en desaprobación a los dichos de Milei sobre los periodistas, y luego habría dicho: «Ya me rompen las pelotas con los insultos».
El texto menciona que la relación entre Milei y Bullrich está complicada, y que Karina Milei habría prometido venganza: «La vamos a esperar y vamos a hacer lo mismo que le hicimos al Bicho Cruel», en referencia a Victoria Villarruel.
En relación con el operativo de la SIDE, la nota afirma que Santiago Caputo y la SIDE instrumentaron el operativo para la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil. Según fuentes oficiales y del mercado aeronáutico citadas por el periodista, se habrían utilizado fondos reservados de la SIDE para pagar el costo del avión Gulfstream G400 que llevó a Bolsonaro a Miami, con un costo estimado de 140.000 dólares. El vuelo habría estado disponible 24 horas antes en Iguazú.
La nota también menciona que Marco Rubio habría sido el impulsor intelectual de la salida de Flávio Bolsonaro, y que el Departamento de Estado pidió colaboración a Milei. Se indica que Washington abrió un diálogo con Lula para que Bolsonaro tuviera una ventana de tiempo para escapar.
Finalmente, se menciona que la Casa Rosada está en alerta por el viaje del Papa León XIV, quien traería un mensaje sobre la doctrina social de la Iglesia y reclamaría justicia social en Argentina.
